Juan Manuel Maestre | Daniel Esteve | Citas montañeras | Rutas de montaña | Cultura montañera | Certamen Literario "Cuentamontes"

amarguillo | Dahellos.com | Personajes eldenses | Diálogos con el papel | Senderismo en La Mancha | Carros de Fuego | Pies de gata

Volver a Textos

Artículos de
Bonifasi y Montañerico
publicados en

Petrermensual

Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos

"El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles

Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas

Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos

El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Textos y relatos de Bonifasi y Montañerico, dos románticos del Montañismo, de la Cultura y sobre todo de la Cultura Montañera, que nos van a ir contando sus encuentros, experiencias y demás aventuras vividas por las sendas de nuestras queridas montañas.

Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

 

Tiempos revueltos

 

Bonifasi y Montañerico, como cada semana, disfrutan de la montaña. Catí estaba precioso gracias a la lluvia que tanto molesta a muchos y realmente sólo perjudica a unos pocos. En este caso, en nuestra tierra, la lluvia es beneficiosa __como casi siempre, se empeñe cuanto se empeñen los escandalosos medios de comunicación__. Por cierto a estos medios se les olvida casi siempre citar que las viviendas afectadas por inundaciones, se encuentran __casi siempre__ en cauces de ramblas, ríos y lugares incorrectos y son de exclusiva responsabilidad de las autoridades que han cobrado pingües impuestos y en la mayoría de casos poniendo el “cazo” y autorizando construcciones donde no deberían haberlo hecho, de no haber mediado asquerosos  intereses.
Hace bueno, a pesar de no haber salido el sol y Montañerico fue el primero en hablar para recordar los acontecimientos de las últimas elecciones municipales.

__Cómo se la han envainado el ministro y la tropa en el tema del movimiento 15 M, también llamado de los indignados.
__Ya lo creo, salvo los catalanes, que ya les vale.
__Qué esperas de semejantes independentistas.
__Peor son los españoles de otras regiones que vitorean a un equipo de futbol que quiere ser extranjero.
__¡Cómo eres!
__¡Tú dirás! De eso presumen tradicionalmente todos los presidentes de la entidad “Blaugrana” ¿O es que no es así? Hace falta que tiremos de hemeroteca. Bien está que los catalanes quieran la independencia una vez que la nación entera ya les ha arreglado carreteras y aeropuertos, puertos y demás… ¡Pero que les aplaudan la independencia desde otras regiones! Esto no es más que el reflejo de la ignorancia que reina en este país, que se parece a la de los Montenegrinos de tan triste recuerdo.
__No exageres __increpó Montañerico
__Por cierto el movimiento del 15 M sigue presionando al gobierno, aunque más al vicepresidente y futuro candidato a dirigir la nación. ¿Tú crees que se atreverá a hacer cargar a la policía bajo su mando?
__No creo, pues si lo hace, ya puede despedirse del puesto.
__Tú estás seguro.
__Tanto que me apuesto lo que quieras a que no se repite la animalada de Cataluña. Por cierto ¿donde coño está todavía el responsable de aquella carga policial? Y Cómo es que no está ya en la puta calle, si es verdad que esto es una democracia.
__Es que te equivocas, amigo, esto no es democracia, es una partidocracia y los que mandan son los mismos condes, marqueses, reyes y virreyes de siempre. Recuerda lo que te dije una vez: lo único que nos diferencia hoy del medievo es que ahora estos señores no exigen el derecho de pernada, y se debe principalmente a que nos dan por el culo a todos sin distinción de sexo.
__¡Como eres!
__Pues como el príncipe de este país de listillos, que le preguntan para cuando un referéndum sobre la monarquía y se enrolló con lo del minuto de gloría. Deben de ir juntos monárquicos y políticos a la misma escuela. A la de los vividores digo.
__Desde luego mezclas meteorología con monarquía, con política, con sexo y con futbol ¡Y te quedas tan tranquilo!
            __¡Que no te extrañe amigo! Que eso es, ni más ni menos, el reflejo de este país del cuento.
Y las risotadas se escucharon por todos los pliegues de las montañas que rodean el verde valle. Ambos reían, si, pero una mueca de victimismo quedaba dibujada en los rostros de ambos amigos mientras caminaban hacía el medio día, sabedores de que esto no lo arreglarán nunca las urnas, si antes la justicia de los españoles no arregla, precisamente, esas viciadas urnas. El movimiento del 15 M tal vez no sea el que dé solución al desaguisado político pero puede ser el principio de una nueva era.
Debió ser un duende o un gnomo, no lo se bien, pero desde la profundidad de las cárcavas y barrancos pareció escucharse una risita cruel, y el esperpéntico mensaje de una voz que no cesaba de repetir: ¡Cuando las ranas tengan pelo! ¡Cuando las ranas tengan pelo!...
El sol ya calentaba lo suyo, cuando ambos montañeros enfilaron el último tramo de sendero hacía el vértice cimero en busca del respiro semanal, en lugares como aquel, donde el aire se encuentra limpio de las inmundicias que nos obligan a respirar toda esta pandilla de gandules, cretinos y mantenidos. Ni ellos podían haber llegado a más, ni la política a menos.

Leunan Tresma

 

Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos
Las escalericas de Bolón
La escalerica de Bolón

            La mañana es fresca como corresponde, extremo que se agradece al abrigo de las modernas y ligeras telas que hoy sirven al montañero. El frío limpia el ambiente y vuelve nítidos los horizontes de inconmensurable alcance. Los amigos caminan en silencio, cada cual en su mundo de pensamientos; inmemorial tarea de los caminantes de todo tiempo, es el mirarse en las puntas de sus botas, cual diapasón que mide el tempo de la marcha, descifrando pensamientos que van de lo banal a lo más elevado del espíritu andante, sin más estorbo que el sonido de la pisada en los relieves del suelo donde se posa, a cada latido, el  corazón de suela que redobla a cada paso.
            Tal vez se cruzó en el pensamiento, el recuerdo aparcado que esperaba su momento, o simplemente nació en el instante intimo que el mismo paseo propone. Lo cierto es que surgió como surgen las cosas que son aparentemente banales, y sin dejar de andar, ni aminorar el paso, fue Bonifasi quién rompió el siseo casi imperceptible del esparto, movido por la brisa que lame la inclinada ladera camino hacia la cumbre de Bolón, la aislada elevación que en el centro del valle, obliga al reseco Vinalopó a torcer su cauce en su huída hacia el Mediterráneo.

—¡Hay que ver como cambian los tiempos!

—¿lo dius per la frescoreta que fa?—preguntó el de Elda, mientras iba contando los oscuros escalones de tosca madera, insertados en el agreste sendero en virtud de un “Plan E”, de economía sostenible, según reza en un gran cartel que dicho sea de paso no se sostuvo, y tumbado queda al inicio de la obra senderil.

—¡Que va! Lo digo por la diferencia entre los sólidos y asentados senderos que afirmaban sobre el terreno nuestros abuelos, y esta burda manera de entender hoy, como se hace un camino en la montaña.

—Mantente mientras cobro —sentenció Montañerico, que tampoco tiene claro cuanto aguantarán los maderos sobre el exiguo amasijo de cemento, a pesar del anclaje con un ferro hincado en el suelo.

No será porque sea barato, pues con 37.100 euros ya podían haberse acondicionado ribazos, aunque fuera de piedra seca. Y algo de tierra y legón tampoco hubiera venido mal para suavizar el terreno.

Se paró Bonifasi, como consciente de lo dicho, y con un claro gesto con los dedos de su mano, dividió mentalmente la pequeña fortuna empleada para tan simplista arreglo, y cambió la jocosa expresión que traía por una mueca de sorpresa ante el propio cálculo matemático que arrojó inesperada cifra.

—¡Nada menos que más de 10.000.- de las antiguas pesetas! —Y volvió a caminar, estirando en la subida el paso, aunque no mucho, dado la pendiente por la que ascendían.

—Uno y dos: ¡Diez mil!; tres y cuatro: ¡Veinte mil!; cinco y seis: ¡Treinta mil! ¡Joooodeer! ¡Qué fuerte es esto! Mira Montañerico, desde donde estas hasta aquí, treinta mil pelas y no han rastrillado ni el suelo. ¡Qué fueeeeeerte!

            —¡Mentes sabias nos dirigen Bonifasi.

            —Y que lo digas. ¡Pero qué bien se paga con el dinero ajeno!

Ambos arrancaron a reír al unísono y siguieron cuesta arriba camino del leve collado donde acaba el proyectado arreglo. Y al llegar, y descubrir el hecho, fue Bonifasi quien retomó el tema del sendero, asunto que muy probablemente había continuado lamiendo los pensamientos de los caminantes a medida que iban descubriendo el poco trabajo hecho para tan alto coste económico.

—¡Anda! Y encima sólo ha sido arreglado medio sendero.

—No querrás que hipotequemos el pueblo, pues seguro que a más alto trabajar, más alto habrá de ser el  precio.  

Ambos viejos rieron, y sin darse un respiro acometieron la última parte de la ascensión que conduce a la cumbre de Bolón. Seguramente siguió cada cual en sus propios pensamientos que, muy probablemente no serían reproducibles aquí en horario infantil pues, no siendo tontos, ya están artos de los listos que nos manejan, tal vez por eso, e influido por la desconfianza que vemos a diario en los medios de comunicación, al llegar Montañerico a la cima le soltó de sopetón al compañero:

—Oye, ¿y tú crees que aquí también habrá “tela” de los mismos trajes, que en la capital del reino?

La risotada recorrió el Valle donde Elda y Petrer se asientan, pero nadie escuchó la respuesta dada. El día había aclarado y el calor del Sol suavizó el ambiente hasta hacerlo confortable y casi primaveral. Vino luego el almuerzo, insustituible momento que, siendo tal vez el único motivo del viaje para otros, nunca lo será para ellos, aunque lo aprecien y gusten con el deleite añadido de quién sazona el alimento con la visión del paisaje.
No es la cumbre el destino, sino el pretexto. Es el camino, que aflora el pensamiento con cada latir de las botas del montañero y le hace libre, como el pensamiento.

LeunámTresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

El pelotazo de las bombillicas

Publicado en petreraldia.com, marzo de 2011

                Día claro, cálido y solaz el que disfrutan hoy los reencontrados amigos, bajo los limpios verdes de los pinares que cubren las lomas bajas de un Catí, que va perdiendo con el viento de esta hora los sonrosados petalillos de los almendros que ya verdean.
            El de Petrer -Bonifasi- camina delante en esta que no en vano es su tierra natal. Le sigue el de Elda, amigo viejo de correrías por estos y otros valles. Habíanse visto antaño con puntualidad meridiana mes a mes, en  aquel periplo de sana aventura literaria que fue un Petrer mensual de grato recuerdo, tanto, que desde que aquel enmudeció, colgaron los amigos botas y mochila para dedicarse cada cual a sus muchos menesteres, pese a la edad madura, fuera ya del periodo laboral que esclavizase sus juventudes ambas.
            Han vuelto a pisar los senderos de esta tierra siguiendo la llamada de las montañas, sus cimas y dictados, tal vez para rebuscar en sus irónicos paseos, en la poca gracia que tiene esta sociedad, que lejos de cambiar, se reafirma día a día en una mayor pillería general.

            -- Fue en lo único, en lo que me engañó mi padre, que Dios lo tenga en la Gloria.

            --¿En qué? - preguntó el petrerí, incapaz de haber escuchado los pensamientos del amigo.
  
            --Pues en aquello tan nombrado en nuestra infancia. Me dijo: ¡Hijo mío, el trabajo es salud! Y lo creí, pese a que ya bromeábamos los muchachos contestando aquello de: ¡Pues viva la tuberculosis!

            -- Bueno, eso también me lo decían a mí en mi casa, y cierto es que lo creíamos a pies juntillas no viendo más horizonte que el salario con el que construir una vida igual o mejor a la de nuestros mayores, pese a las muchas horas de jornada.

Paró sus pasos el de Elda y golpeó el suelo con su bastón queriendo imprimir certeza o solidez a su apostilla:

            --¡Qué poco sabían nuestros mayores del negocio actual de la política y todos sus adyacentes!, y qué perdida de tiempo la impuesta en el estudio, la honradez y los ejemplos éticos, aprendidos a fuerza de algún que otro cachete entre las orejas, pues sin propósito de que así ocurriera, nos convirtieron en seres domesticados para esta nueva clase monárquica que nos manda, prohíbe y gobierna.

                --Y que lo digas Montañerico. Pero lo peor es que encima les bailamos el agua acudiendo a poner un voto, que les perpetua en su holgazanería, porque lo que es trabajar, estos sí que lo han tenido siempre tan claro como los disparatados discursos que nos sueltan.

            -- ¿Lo dices por las nuevas medidas de ahorro?

            --¿De ahorro…? ¡Estás de broma! Será para ellos, pues nosotros lo pagaremos más caro todavía, y los que seguirán ganando serán los de siempre: ganará lo mismo el petrolero, el de la gasolinera y el gobierno prepotente, y ganará lo mismo el Rey, a quien por cierto le seguirán pagando los diez céntimos de marras por el carburante consumido. Insensible monarquía a la que nadie ha pedido ni el más mínimo gesto de ahorro nacional, con el cual, no habría necesidad que estas reductoras y velocísimas medidas. Ten claro que los únicos a los que se perjudicará será a los de siempre y con la sorna añadida de estar haciéndonos un favor.

            --Pues no hablemos de lo de las bombillas y su gran ahorro, que siendo cierto, busca pegarnos otro gran pelotazo a los ingenuos españoles. Cabría preguntar quién está detrás de los fabricantes de las nuevas bombillas de Leds y las jugosas comisiones comerciales que sin duda van a generarse pues, y pregunto: ¿De verdad tiene razón de ser que una bombilla normal cueste menos de un euro y las que propone el gobierno más de 23 euros? Y… de verdad ¿Nada han podido hacer nuestros próceres para abaratar las putas y recomendadas bombillas?.

            --No sigas amigo, que ya queda claro que es otro gran pelotazo, que recuerda a los muchos que hemos sufrido los españoles en los últimos tiempos. ¿Te acuerdas de los millones de las vacunas, y de las mascarillas en alguna Comunidad, etc. etc.? Pues eso. Hagamos todos compras compulsivas de las dichosas bombillicas y hagamos más ricos a los de siempre.

--Rio a mandíbula rota la ironía del compañero y bajando la cabeza aminoró el paso ante la cuesta que ya se aprieta, presintiendo la redondeada cúpula de la cima que les aguarda, y en llegando a ella, hubo de ser Bonifasi quien rompiera el silencio de la mañana con un grito que, sonando a rebeldía, rebotó entre las agrestes rocas.

            --¡Comprad bombillas ciudadanos! Que se les acaba el tiempo a los de este turno del chupete, y han de ahorrar para los tiempos peores que a ellos sí, y de verdad, se les acercan.

El eco rebotó carcajadas entre las ocres rocas del Despeñador, mientras el almuerzo corroboró el ambiente jocoso de los amigos que, como cada español de a pie, usan el recurso de la risa, para no llorar la amargura de una patria y de unos valores de los que, poco o nada queda ya, defenestrada por intereses partidistas que más recuerdan el medievo, con sus condes, marqueses, virreyes y hasta reyes, embozados hoy en sus capas de mal entendida democracia.
            ¡Vaya mierda de tela, más sucia y parda!

           
Leunam Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

En la montaña nos vemos

Publicado en petrermensual febrero de 2009

 

Un buen día en la montaña, en pleno invierno, es un regalo doble; un premio a la constancia que se recibe con agrado, pues viene a reafirmar el acierto en la decisión cuando, al despertar en la misma mañana, no pintaba nada halagüeño el tiempo.
__¡Buen día tenemos Bonifasi!
__¡Y que lo digas!

Era el primer comentario desde que comenzaron a caminar. A veces no hace falta hablar para saber lo que piensa el compañero, y es en el silencio, donde se encuentra la mejor expresión del sentimiento mutuo, cuando se sabe compartido. Esto es algo que saben bien los montañeros.
 

__Un buen año de nieves, Bonifasi, y por lo tanto un buen año de bienes.
__No creo yo que esté la cosa para muchos refranes, envuelto, como anda el mundo, en crisis de la economía.
__No te creerás la patraña esa de que estamos en crisis por la falta de dinero, ¿No?
__¿Por qué sino?
__replicó Bonifasi a su amigo.
__La falta de dinero no es la causa. Mira bien que sigue circulando el mismo que había antes que se descubrieran los últimos fraudes. No Bonifasi, no es el dinero lo que se ha perdido, sino más bien la confianza en tó lo que se menea, de tal suerte, que ya no sabe uno a quien creer.
__¡Mal asunto, la desconfianza!
_Tal vez era necesario que sucediera.
__Por qué dices eso.
__¡Hombre! A ver si así espabila el pueblo llano y deja el “borreguismo” de una vez a un lado, que está bien que el pueblo sea llano, pero no tan simple, como para creerse toda clase de cuentos que venga a contarle el último listo piramidal.
__ ¡Hombre Montañerico! ¿No estarás exagerando?
__¡Ojala que así fuera! ¡Mira! Una vez me pidió consejo un amigo para invertir en Forum Filatélico, asunto todavía sub judice, y cuando le dije que no metiera ni un duro allí, bajo mi argumento simple de que si aquello fuese un negocio, las oligarquías españolas, no se lo dejarían a un grupo tan pequeño, aquel amigo se me quedó mirando como quien mira a un obtuso y atrasado, y por supuesto, no me hizo ningún caso. Lo malo es que, ahora toda esta gente engañada, que vivía en la higuera de “guiza” de su futuro porvenir, pretende que nosotros; los que no teníamos ningún Maná en nuestro horizonte, más allá del ahorro, peseta a peseta y euro a euro, pretenden digo, que les paguemos con nuestros impuestos los higos y las brevas que les prometieron, a lo que, desde luego yo no estoy dispuesto, ya que antes emigro a Madagascar y que paguen los políticos con sus sueldos, que bien saben buscar el patrocinio árabe, como hace la gente bien, para salir de sus secretos descalabros financieros.
__¡Eres duro Montañerico!

__Menos de lo que crees y, por cierto, ¿sabes ya que han quitado el cable del Maigmó?
__Eso dicen. ¿Se sabe quién ha sido?
__Saberse no se sabe, cuando nadie lo ha dicho, aunque todos se lo imaginan.
__¿Y qué?
__preguntó el de Petrer, que esperaba alguna nueva.
__Pues que no se sabrá, porque quienes debieran preguntarlo se callarán. Tampoco creo se atreva a contarlo quien lo hiciera, y mucho menos quien lo mandase hacer.
__No te entiendo bien. ¿A qué te refieres?
__Es muy simple. Que se entienda que fui el primero en decir que el cable estaba allí de más, especialmente la absurda sección que iba arrastrando por el suelo del sendero. Dicho esto, a nadie escapará que poco servicio podía hacer un cable que seguía un sendero. Ahora parece ser que lo han quitado completamente todo, incluida la primera sección algo más vertical, donde ciertamente no le venía mal a los excursionistas inexpertos. Lo malo es que si ahora ocurre algún accidente ya existe una clarísima causa del mismo y no faltará quien inculpe a quien ordenó quitar aquel medio de seguridad, cosa que creo muy argumentable en derecho, en especial cuando pregunte el Sr. Juez, en base a qué Ley medioambiental se otorgó el derecho a quitar un elemento de seguridad, que ya estaba asentado en la comunidad excursionista y ampliamente difundido en muchos medios de comunicación (Internet, guías montañeras, etc.)
__Un nuevo vacío legal.

__¡Exacto! Un vacío legal que alguien ha interpretado, a su antojo. ¿Quién tiene potestad para hacer y deshacer en la montaña? ¿Para qué sirve la Federación de Deportes de Montaña? ¿Les habrán consultado? Personalmente Bonifasi yo no lo creo, pues sería todavía más incongruente, teniendo en cuenta que han sido técnicos de esa mima federación quienes han equipado otras rutas con cable en nuestra comarca, como ocurre en la Cara Norte del Cid o en la ferrata del Castillo de Salvatierra.
__Es lo de siempre Montañerico, y si estas arbitrariedades no las frena la Federación (que no creo) tendremos que ser los montañeros quienes llevemos todos estos asuntos de manera privada a los tribunales. Es la única manera que conozco de acabar con el caciquismo que todavía algunos practican.
__Pues es lo que hay. Mira que hablamos desde hace tiempo que estos nuevos mal llamados defensores del medio ambiente van haciendo y deshaciendo a su antojo sin tener ni pajolera idea de lo que llevan entre manos. Todavía en pleno siglo XXI hay mentes obtusas que pretenden imponer su concepto de civilización bajo el decreto de prohibir, como ha ocurrido recientemente en la Sierra de Tramuntana, en Palma de Mallorca, donde la Consellería de Medio Ambiente ha decidido poner freno al libre albedrío en los deportes de riesgo. Absurda prohibición y más tonto que un haba quien pretende regular el sentimiento y el espíritu de aventura.

__Ya comienza lo que avisamos: regulación, prohibición, autorización, restricción, etc., etc., y todo por el puto interés económico, aunque todos se empeñen en argumentar la socorrida defensa de la Naturaleza. Ni en estas cosas tan sencillas de entender se ponen de acuerdo pues a lo único que se avienen los federativos es a que se tenga licencia para ello y los otros a que se cuente con un seguro, con lo cual, cada uno barriendo para su lado, ninguno alcanza a comprender (o no le interesa hacerlo) algo tan simple y tan consustancial con el ser humano, como es el impulso de aventura.
Ambos amigos callaron durante unos momentos. El sol brillaba en lo alto y había cesado el ligero vientecillo, frío y seco, como corresponde a esta estación del año. Bonifasi rompió el silencio.
__¡Qué poco ha aprendido la humanidad en tanto tiempo! Todavía hay gente que sigue pensando como hace mil años, que la aventura es un riesgo innecesario. Diez siglos llevan diciendo lo mismo, mientras Marco Polo abre nuevos caminos, Colón ensancha el mundo y Neil Armstrong pone un pie en la Luna, y lo que es peor, esa gente sigue pensando aún que ya no hay lugar para la aventura; hoy igual que hace mil años.
__Así es, pero demos gracias a que también hay gente que se sigue revelando contra todo lo establecido por la mediocridad. Mira Bonifasi, tal vez sea tiempo de comenzar a luchar contra los mediocres que ahora se preguntan el porqué de una crisis económica.
__ ¡Falta hace! Y espero que en ese anunciado mundo nuevo, nueva economía y nuevos valores, sepamos alejar a los corruptos e ineficaces, con eso sólo a Obama ya le bastaría.

__ ¡Amén! Aunque, de momento, también a nosotros nos callan. ¡Hasta siempre y, que sea pronto!
¡En la montaña nos vemos!

 


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Feliz año nuevo a los malvados del mundo

Publicado en petrermensual enero de 2009

Aunque sea Navidad, o precisamente por ello, conviene dar un paseo que ayude a rebajar volúmenes indeseados, fruto de excesos gastronómicos. En eso estaban nuestros amigos, subiendo sin prisa por el empinado sendero que, desde el estrecho de Agost, y no sin poco esfuerzo, les llevaba a la cima más alta de la comarca: el Puig Maigmó.
Venían caminando desde la ermita de Catí, por el collado de la Foradá y el Clot de les Manyes. Antes de llegar al Estret d’Agost tomaron la rambla en busca de la empinada senda que, poco después, superaron entreteniéndose en saborear los frutos del bellotero. Sabían bien los veteranos que no hay cuesta que mil años dure, y la paciencia acompasada al ritmo personal fue la clave para subir sin prisas, pero sin pausas. Fue Bonifasi quien eligió las bellotas más sabrosas. Recorrieron la cresta que delimita los territorios con Castalla, paraje desolado y seco que les conduciría hasta el vértice geodésico.
__¡Qué tranquilidad Bonifasi!
__Y que lo digas. Casi nadie sale en estas fechas que son, según dicen, más propias del recogimiento familiar.
__Y mejor que así sea. Más tranquila está hoy la montaña. Que con tanta gente apuntada a la moda de andar por el monte, pronto se le ocurrirá a alguien restringir determinadas áreas. Ya hay parajes donde ocurre; y no creas que haga mucha falta. Es lo de siempre. La legislación prohibitiva, por aquello de que es mejor prevenir que curar. ¡Así estamos! Siempre poniendo vendas a todo, a falta de una buena educación medioambiental.

Bonifasi no contestó al amigo. Caminando por la blanquecina tierra se acercaron a las rocas que culminan la puntiaguda pared Sur del Maigmó. Conocían bien la ruta que, entre grandes bloques, sube en chimenea y traspone los espolones accediendo a la vertiente Norte. Ya estaban cerca. Es el camino menos conocido de cuantas llegan hasta la cima de la montaña y, sin embargo, para ellos es el más recorrido desde sus años mozos, cuando todo el territorio seguía virgen para la escalada; pues más o menos, por allí, acaban las principales vías que surcan las rectilíneas chimeneas entre las desgastadas y peligrosas paredes que se orientan al Mediterráneo.
Coronar el Puig Maigmó en Navidad, es un clásico para los dos amigos; una buena manera de cerrar las actividades de todo un año; un guiño a la intención de continuar, mientras puedan, subiendo a lo más alto; ritual que viene ya de antiguo, y aún perdura entre algunos grupos montañeros y que, en muchos casos, quiere significar el propósito de continuar en la misma línea deportiva del montañismo.
Es costumbre además, para este par de montañeros, despedir el año poniendo un belén entre las rocas cimeras. Más por tradición que por creencia, viajaba el belén, como cada Navidad, en una mochila, junto al turrón, mazapanes y otras viandas, unidas al fruto recién recolectado del bellotero. No olvidaron el vino. Uno bueno para la ocasión. Nada de Cava, que no estaban los cuerpos para beber monerías. ¡Si hay que beber, se bebe lo mejor! que a un buen tinto nada le hace sombra.
__Ya llegamos Montañerico. ¿Puedes subir o te ayudo?
__¡Si te espolse una garrotá te escagarritas!

El lugar es especial, escondido entre los vericuetos de la cresta y cubierto, incluso desde la distancia, de cualquier visibilidad. Entre espolones rocosos y a escasos metros de la cumbre, pudieron escuchar el jolgorio apagado por el viento y el roquedo, de algún grupo numeroso que al igual que nuestros amigos, celebraban el señalado día.
Se sentaron sobre la roca al sol escaso que, entre las peñas, se cuela por el hueco orientado al mar, y tras un breve descanso con la mirada quieta sobre el azul horizonte, encuadrado por las paredes, Bonifasi sacó el Belén y lo dejó en el hueco, ya habitual, donde quedaría hasta que pasado un tiempo indeterminado, regresen otro domingo a por él. Fue el de Petrer quien habló primero.
__Este año te toca a ti despedir el año.
Montañerico, asintió con la cabeza y sacó de la tapa de su mochila un papel. Desde hacía unos años, ambos se habían tomado tan en serio la proclama de este mensaje de fin de año que, en lugar de improvisarlo de viva voz, lo solían tener bien pensado y escrito. Es una especie de rivalidad entre ambos, queriendo sorprender al otro. Este año le tocaba al de Elda.
Bonifasi aguardó expectante y Montañerico comenzó a leer con buena voz, demostrando que lo tenía bien ensayado:
Son demasiadas navidades deseando paz, alegría y felicidad, sin que sirva de mucho. Deben tenernos por imbéciles quienes viven en la parte ancha del embudo y dominan el globo a su antojo; por ello, a los malvados del mundo y sólo a ellos, dedico este año mis deseos; porque, aunque de nuevo es navidad, esta vez ya estoy cansado:

Cansado de ser panoli a beneficio de cerdos intocables, que nunca atrapa la poli.
Cansado de la ley injusta, que más que ciega es falsa y necia, absurda o tonta.
Cansado y harto de tanto lagarto en este país de las mil maravillas,
donde sólo hay carbón, para quien pone la otra mejilla.

Que nadie se asombre si maldigo al hombre que a una mujer maltrata.
Que le den garrota al que vive de la infamia que a un niño explota.
Que mal rayo parta, al político corrupto que olvida a su pueblo y sólo hace bulto.
Que el año venidero caigan las caretas de todos los profetas y que muera el beneficio,
de aquellos que sin oficio, sólo piensan en su bancal.

Que sea infeliz el gobernante opresor, __ ¡o mejor!__ que se ahogue en su propio asco,
que este mundo es un fiasco y algún día tendremos que hacerlo mejor.
Que el avaro lo tenga todo, y el ruin su propia orín,
y que ambos, en ese lodo, se coman codo con codo, toda la mierda de su festín.

A las mujeres y hombres corrientes,
a nosotros, a quien todos mienten y engañan,
que el año venidero se nos caiga la venda y el tapón,
y acabemos con tanto cabrón, ¡ladrón del orégano y del monte!

Nada lamento si en algo ofendí, ya que siendo así lo que siento,
que mi plegaria se os atragante,
cada vez que finjáis ceguera ante el humano amor, la pobreza o el honor.

Y si es que os hace ilusión,
brindemos por la ocasión del año venidero,
para que sea quien sea, el que todo lo ve,
que a cada cual dé su merecido,
pues a este mundo hemos venido, nadie sabe a qué,
pero de él te llevarás, lo que guardes en tu corazón… Y nada más.

Cuando acabó, Montañerico buscó la mirada de Bonifasi, esperando algún comentario a sus deseos para el próximo año nuevo; pero éste, que conocía bien a su amigo, sonriendo, levantó su vaso de buen vino y sólo dijo:
__¡Amén!
El sol venció al cénit camino hacia la tarde y el mar brilló en aquel estrecho horizonte entre peñascos. Desde la cima, tenuemente llegaban villancicos y deseos de un año nuevo.


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Siempre nos quedarán las montañas

Publicado en petrermensual diciembre de 2008

Notó como se estrechaba el sendero, y los abismos rodeaban el apacible camino que decidió seguir. Sombras agoreras se cernían por doquier haciendo vacilar su paso. No era el peligro. Más que eso, era la sensación de inseguridad que producía, y por si esto fuera poco, negros nubarrones ocultaban un horizonte, ahora confuso y perdido, en diatribas continuas. Sobrevuelan el territorio los mismos buitres, acechando siglos que extraviaron el Norte.

¡Qué sueño tan raro! No me gusta y me lo arreglo. ¿Quién no se ha arreglado alguna vez un mal sueño? ¡A ver…! ¿Qué es, lo que no me agrada? ¿A qué vienen angustias nocturnas…? ¡Ya sé! Es la televisión. Siempre digo que tengo que ver menos la tele y leer más. No aprendo. Pero… ¿Qué fue lo que me llevó a tan extraño sueño…?

¡Los banqueros!, ¡Han sido los banqueros! Es que hay que tener huevos para salir en la tele y decir que la banca ha sido excesivamente agresiva durante los últimos años. ¡Como si no fuera con ellos!, ¡Qué poca vergüenza! Cuando han sido ellos, quienes han primado __y mucho__ los objetivos por ventas. Pero ventas de todo tipo: bajillas, televisores, relojes… por vender vendieron hasta su propia credibilidad, y no pueden decirse que eso les molestase, ganando lo que ganaban. Hay que tener la cara muy dura para salir año tras año, anunciando porcentajes de beneficios del 20 y del 25 por ciento más que el año precedente. Beneficios y datos estadísticos que hace tiempo que desconocen la industria y el comercio en España. Pero más vergüenza debiera darle a quienes lo consienten.

Chapuceros economistas decidieron el desarraigo familiar de los empleados con oficio, en favor de una mayor explotación de nuestra juventud. Si desaparece la sensatez, explotaremos a los más débiles; con estudios, pero poco criterio en ausencia de experiencia. ¡Y lo hicieron! ¡Cuanto más lejos estén de sus familias y amigos, más provecho se podrá sacar de ellos!
Nadie sabe en qué universidad estudiaron para concluir que para aumentar beneficios había que promulgar despidos, o pre-jubilaciones anticipadas. A la calle los obreros de siempre y bienvenido el joven yupi agresivo. ¡Viva el estilo americano! Tan inteligentes, que saben repetir descalabros bursátiles, “a lo grande”. “La misma producción con menos gente, aumenta el beneficio” __¡Qué listos ellos! __pero que derroche y pérdida de tiempo, pues cualquiera sin necesidad de ningún master en Harvard, aunque con idéntico y despótico estómago se lo hubiera podido decir sin tanto cuento.

Los sindicatos, como siempre, mirando hacia otro lado. Al mismo donde el empresario pone el alimento __¡Es para cagarse, tú! __Hablar de democracia y seguir manteniendo un sindicalismo que come del patrono. ¡Chilla, chilla, pero con cuidado! Y así todos contentos.
Del gobierno mejor no hablar. Sostenido por el capital en todos los países del mundo, es la formula eficaz, para llegar y mantenerse en la poltrona, sea cual fuere el nivel, de los muchos, y ya excesivos, estamentos donde se vive de la productividad ajena, como en el chiste aquél de “después de descontar, gobernantes regionales, provinciales y nacionales por todo el estado; políticos y diplomáticos, curas y monjas, sindicalistas y partidarios, jueces y abogados, jubilados y parados, policías y funcionarios, etc. etc., en toda España, sólo quedamos nosotros dos para seguir haciendo hoyos, y… yo no sé tú, pero ya estoy harto de trabajar para tantos” Un chiste muy viejo, que sigue siendo actual.
Procuraré no ver más la televisión de los unos y de los otros. Bajan los tipos de interés y sube la bolsa. ¡Volvamos a seguir viviendo del cuento! La solución “Paga el de siempre” y se aprovecha el mismo de antes; ¿Quién? Sencillo dato que será opaco, pues no se sabrá qué entidades pedirán al Banco de España que les preste el dinero de los ciudadanos. Sería verdaderamente asqueroso, descubrir luego lo que habrán ganado con ello. A cambio, que no se descuide el obrero, no importa si está o no en paro. Que pague religiosamente su hipoteca sin demora, pues quienes van a seguir haciendo el agosto con el dinero de nuestros impuestos, no tendrán ningún reparo en embargarles su casa con el beneplácito del gobierno, que esta vez sí, publicará los nombres de los deudores y de los bienes embargados, en el Boletín Oficial del Estado.
 

¡Que viva la justicia española! Y como dijo aquél, ¡Que viva!, pero que no viva tan lejos del pueblo.
__Ringgggggggg… y me desperté. Bonifasi entró hasta el salón.
__¡Ché tío, quina pachorra tens!
Era el amigo quien, cansado de esperar en el lugar acordado, se llegó hasta la misma casa del de Elda. Montañerico salió acabando de ponerse la chaqueta. La mochila estaba preparada en la cocina, según su costumbre de siempre. Sacó del frigorífico la cantimplora, pues el agua le gusta fresca, ya sea verano o invierno. Se cargó sobre un solo hombro la mochila y tomó al salir su bastón del paragüero. Fue el primero en hablar.
__¡Qué noche Bonifasi!
__¿Te sentó mal la cena?
__La cena no, la televisión.
__¿Qué televisión, la primera?
__La primera, la segunda y la tercera. Todas Bonifasi. Que uno llega a pensar que ya no hay periodistas serios, ni pluralidad, ni independencia, ni nada que se le parezca. Y lo que es peor, que ya nadie hace caso de cuanto pasa. El pueblo se va reconvirtiendo en masa y de ahí a ser ganado… un paso Bonifasi. No hay más de un paso.

Contó el extraño sueño a su amigo, mientras fue clareando el cielo para recortar los perfiles de las montañas. El amanecer de plata anunciaba un día frío, que a ninguno de los dos asustó.
Llegados a Catí, dejaron aparcado el coche y siguieron a pie. Hablaron de mil cosas, como hacían siempre. También del cachondeo en el que se está convirtiendo la Ley española puesta al servicio del poder.
__Sí, ya sé __dijo Montañerico__ vendrá el listo de turno a decirme que eso no es así, pero ya no convence a nadie. Todos los días tenemos ejemplos claros: El tribunal constitucional entrando en materia que no le compete, por muy Albertos que sean los encausados, la quema de fotos de los Reyes, ahora es delito, ahora no lo es, en medio de la risa general, Alcaldes que roban lo que no está en los escritos y no entran en prisión hasta pasados 20 años, otros que siguen intentando enriquecerse, y buscan fórmulas nuevas para seguir recalificando terrenos en contra de la mayoría del pueblo. Están luego los que entran en la cárcel, pero no devuelven lo robado, con lo cual al cabo de poco tiempo, salen y pueden disfrutar de su botín, como un auténtico “ídem”. En fin, para que voy a seguir. Lo de todos los días en el telediario.
__Pues si que ha sido una noche difícil.
__Eso el lo malo Bonifasi, que no es cosa de una noche. Esto va para largo. Pues mucho hablar del nuevo orden económico mundial y de la necesidad del cambio, pero me temo que todo seguirá igual. Mira Bonifasi, ¿Sabes lo único que ha cambiado, de verdad, desde la edad media?
__Qué.
__El derecho de pernada. Y tampoco estoy tan seguro, pues pudiera ser que lo que realmente ha cambiado, han sido los gustos del poder a la hora de joder.
__Jajajajá. Pero que bruto eres Montañerico.
__Piénsalo un rato y dime luego quiénes siguen siendo los que viven del cuento y quiénes los que trabajan. Verás que sigue siendo el de siempre. El pueblo llano.
__Pues mal lo tenemos amigo. Si no existe posibilidad de cambio.
__Muy mal, si no ocurre en el ser humano, un milagro. Pero vayamos a lo nuestro.

Allí estaban ellas: las montañas, marcando como siempre, el límite de lo mundano con lo divino. Perfilando sus vértices al infinito para hacer olvidar la injusta intervención del ser humano.
Nubes de plomo sucio se abrieron en el blanquecino cielo y un rayo de luz rompió la sombra del camino, iluminando el húmedo suelo. Ambos se detuvieron gratamente sorprendidos y Bonifació asintió.
__Tienes razón. ¡Siempre nos quedarán las montañas!
Tal vez la Ley, la justicia y el orden, vean un día el sol, sin sentir vergüenza por ello.


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Peor el remedio que la enfermedad

Publicado en petrermensual noviembre de 2008

Son las primeras salidas de la temporada y hay que volver a coger la forma. Nada mejor que empezar a ir aumentando los recorridos cuando el cuerpo lo pida, que a cierta edad las prisas no son buenas. De eso hablaban mientras ya volvían de regreso. La vuelta del día no ha tenido desperdicio y han subido Despeñador y Planises.
__ Dos por uno Bonifasi, que las piernas ya vuelven, después de tanto ganduleo.
__ ¡Estic ja menchan aíre, Montañerico! __
era evidente a juzgar por los continuos bostezos que, mientras caminaba, sonoramente emitía el de Petrer.
__ Ya parem, ¡Recollons! La cova de Mossen Francés está cerca.

El lugar elegido para el almuerzo, es una privilegiada atalaya sobre el Valle de Catí. Un lugar conocido y por ello muy frecuentado. Antes de llegar se cruzan con dos atletas que suben por el sendero corriendo. Naturalmente se saludan, como es costumbre obligada entre gentes de la montaña. No tardó el de Elda en traer a colación otro de sus temas recurrentes.
__ No sé qué le encuentra la gente a esto de correr por el monte.
__ Pues lo mismo que nosotros, pero más aprisa. No creas, la rapidez en la montaña no es mala.
__¡Ya! Pero una cosa es la rapidez que te ahorra problemas si te cae la noche por un terreno desconocido, o para evitar una tormenta, y otra la velocidad en la montaña, por puro placer.
__¡Hombre Montañerico! No sigues Cabut, que correr es un valor añadido y eso ya no lo discute nadie. __ ¿Y qué? ¿Sabes lo que pienso?
__ Montañerico continuó hablando __Correr en el monte es como ir al museo de Louvre y ponerse a correr por todas las salas __Bonifasi le espetó.
__ Més tonto que una Capsana.
__¿Qué, es que no? Mira lo que te digo, dices que es normal correr en un museo, en lugar de fijarse con detalle en todas las obras de arte que allí se guardan, seguro que también lo verás normal aquí en la naturaleza, con lo cual te estará dando el arte, exactamente lo mismo que la naturaleza.
__ Pero… __no pudo hablar.
__ No hay pero que valga. Si una persona entra en un museo con la sana intención de admirar y de aprender, que son dos buenas razones para entrar allí, seguro que se detendrá el tiempo necesario para observar lo bello y para aprender todo lo posible __Bonifasi no supo que decir y tildó a su amigo de fantasioso. Lo hizo, eso sí, con cariño.
__Tens el cab ple de boriols __pero el otro no calló.
__Pues si admirar y aprender son buenas razones para ir a un museo, venir a la montaña encierra las mismas connotaciones. Así que ya sabes lo que pienso cuando veo a la gente correr por la montaña.
__ Y… ¿Qué piensas, si se puede saber?
__Pues que se trata de personas muy preparadas físicamente. Con un plus añadido para ir y volver de la montaña con velocidad, pero que poco será lo aprendido, de lo mucho que la Naturaleza les puede enseñar, y escaso lo admirado, si es que alguna vez hubieran experimentado sentimientos que impliquen estima sea cual fuere la causa; belleza, tranquilidad, armonía… ¡Mira! Hay tanto que admirar y sobre lo que aprender en la Naturaleza, y por ende sobre uno mismo, que sobran las prisas.
__ ¿Acaso criticas a los que corren por la montaña?
__¡Yoooo! ¡Dios me libre! Sólo me lo recuerdo a mí mismo cada vez que veo a la gente ganar su tiempo yendo más veloz por la montaña. Y no sabes el goce y el disfrute que me produce poder perder el mío, como si estuviese en el mejor de los museos.

Como siempre, los dos acaban riendo sus mutuas ocurrencias. Han llegado al paraje. En el rellano delante de la entrada a la cueva, han quedado algunos restos de comida, muestra evidente de que no hace mucho han almorzado allí gentes que han madrugado más que los viejos amigos. Está vez fue Bonifasi el primero en quejarse:
__¡Fíjate qué poco cuidado __se agachó y recogió del suelo los pedacitos de corteza de plátano y unas mondas de manzana, desparramadas sobre el pequeño rellano, donde una piedras sirven de asiento a quienes allí deciden sentarse.
__Es la costumbre. Como se trata de materia degradable y a la vez alimento para los animales del monte, siempre hay quien confunde lo ecológico con lo limpio, cuando ambas cosas nunca han sido incompatibles __Montañerico ayudó a su amigo a recoger todos aquellos restos de comida para tirarlos entre los arbustos, donde no afeasen el recoleto lugar, y podrán servir igualmente de alimento a las criaturas del monte.


__Hay quien no entiende __continuó Bonifasi __que ha elegido detenerse a almorzar en un entorno limpio a la par que bello, cosas que generalmente van unidas y que, pese a ser alimentos degradables y comestibles para los animales, no hay porqué tirarlos allí mismo dejando el lugar hecho un estercolero. Hay que pensar que después de ellos otras personas vendrán al mismo lugar y desearán encontrarlo tan bello y tan limpio como lo encontraron los primeros.
__Es una cuestión de ser limpio o ser un guarro. Simplemente no han aprendido nada, después de estar en contacto con la Naturaleza. Deben ser las prisas, y no lo digo por correr, que en esto de ser aseado los hay también muy lentos.
__Por eso la máxima del montañero es: “Deja todo a tu paso como a ti te gusta encontrarlo”__
sentenció el de Petrer
__¡Sí, pues mira! __Montañerico señaló una gran roca situada a la izquierda de la entrada a la cueva. La roca es de metro y medio de altura, más o menos y sobre ella, aprovechando bien la cara expuesta al rellano, con letra generosa de tamaño, unos toscos brochazos de pintura roja y cantarina dejan el ejemplo de limpieza que los dos amigos habían pregonado. El letrero sobre la piedra dice: “Déjalo todo como a ti te gusta”.
__¡Me cago en tó lo que se menea! ¡Será simple el pintamontes de los cojones! __Bonifasi no se aguantó la risa.
__¡Para que veas! Para ser limpio no basta con quererlo, hay que serlo con el ejemplo, pero de corazón, hay que tenerlo aprendido en lo más hondo del sentimiento.

__Lo de siempre: educación. Simple y llanamente falta de educación. Seguramente ahora vendrá la autoridad “competente” y para solucionar estos incomprensibles desaguisados colocará un cartel que diga: “Prohibido pintar en las rocas”, y un poco más lejos otro dirá “Prohibido pintar en los troncos de los árboles”, y así hasta alcanzar los más recónditos lugares desde los valles hasta las cumbres.
Almorzaron admirando el paisaje. ¡Cuántos recuerdos de juventud en aquella cueva de Mossen Francés! Algunas noches del duro invierno, buscaron cobijo en ella, tal vez por ello aman el lugar y les parece natural que así sea. Es difícil entender que exista gente tan insensible, pero existe y existirá mientras la educación no sea la mayor inversión que se haga en materia de Naturaleza. ¿Cuántos años durará la pintura, antes de que la propia montaña borre su horrible huella? Mucho. Ya lo digo. Pero a ella tal vez le importe menos el tiempo que a nosotros, pues cuando el hombre ya no esté sobre la Tierra, le bastará un soplo, en la medida de su tiempo, para borrarnos de su memoria. Nosotros si que tenemos cada vez menos tiempo para aprender la lección de la Naturaleza y si no queremos que como ocurre en la piedra junto a la cueva de Mossen Francés, sea “peor el remedio que la enfermedad”, habrá que educar, en lugar de prohibir, aunque está claro, que habrá que empezar por los que pretenden ser educadores sin tener ni pajolera idea de lo que se está tratando. Allí, junto a la cova de Mossen Francés queda buena muestra de cuanto digo.


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Carrera ochomilista

Publicado en petrermensual octubre de 2008

El frescor invita a caminar. Todavía hay algo de calima mañanera, pero nada que ver con el Augusto mes anterior. Tras el descanso veraniego, Bonifasi y su amigo inician sus actividades montañeras, __se niegan a llamarlas paseos__ hay que volver a retomar la forma física, perdida en excesivos homenajes gastronómicos que el clima playero propició.
__Otra vez en el tajo, Bonifasi
__Así es amigo. Otra vez en lo nuestro __calló un momento, intentando recordar, antes de interrogar al de Elda.
__ ¿Cuántos años hace que salimos a la montaña?
__ ¡Buafff! No quiero ni recordarlo.
__En serio lo digo. ¿Serán ya cuarenta años?
__ ¡O más! __le contesta el petrerí, haciendo esfuerzos para fijar una fecha en su mente, pero no dice nada y queda también, ensimismado en sus pensamientos, mientras recorre sin prisas el cómodo camino que baja desde la cima de Planises hacia el Alt de Guisot y el Pedro Payá. Montañerico vuelve a romper el silencio.

__Lo peor no es el tiempo transcurrido, sino los cambios que este deporte ha sufrido en este mismo espacio temporal.
__Y que lo digas. Que hay que ver el “circo” que se ha montado con el asunto de las olimpiadas en Pekín, los derechos humanos en el Tibet, y la cumbre del Everest __interviene Bonifasi__ ¡Que ya hay que tener tragaderas, ya!
__Hombre, yo en eso le doy la razón a José Antonio Samaranch, pues si somos capaces de hacer negocios con China sin decir ni mú, ni hacerle ascos a sus fabricados, merced a sus ventajosos precios, no se entiende tanto desgarro de vestuario hipócrita. ¿Qué país, empresa o ciudadano no compra artículos chinos, hoy en día?
__Es la doble moral actual Montañerico, pero yo no me refiero a eso. __El otro detiene su andar.
__ ¿A qué te refieres, entonces?
__Me refiero al mundo montañero. A la cacicada de China de cerrar el área del Everest, y lo que es más grave, el consentimiento del gobierno de Nepal para cerrar también la ruta por su territorio; precisamente el Nepal que vive casi exclusivamente del alpinismo.
__ ¿Sabes lo que yo haría? __contesta Montañerico.
__ ¿Qué harías tu? __interroga el otro.
__Sencillamente, les cerraba a los dos países el negocio de la montaña, olvidando el Everest. Total, su desprestigio es ya público y notorio. Todo el mundo sabe, que si tienes dinero, tienes todas las posibilidades del mundo de hacer cumbre, pues si hacen falta 10 porteadores para llevar el oxígeno de un solo escalador, pues se ponen y ya está. ¡Mira! Lo que el mundo montañero debería hacerle a China y al Nepal es no ir más por allí. Verías como entonces espabilaban o los espabilaba el pueblo. El rey de Nepal ya sabe lo que es eso.
__ ¡Hombre! Tampoco será tan sencillo subir al Everest. No todos los que lo intentan, lo consiguen.
__Nada que ver con el alpinismo, Bonifasi, te lo digo yo, que el Everest es ya, para el deporte, una lacra a desterrar, más que un logro a conseguir. ¡Mira! Si hoy a algún montañero se le ocurre decir que ha subido a aquella montaña, lo primero que le preguntan es cómo, y cuánto le costó, ¡Pero en dólares!, y en función del precio, y el uso o no de oxígeno, así queda el prestigio y el respeto hacia el escalador.
__Sí, en eso llevas razón.
__Cualquiera con un poco de sensibilidad diría que la llevo, pero la gente sigue queriendo subir al Everest como sea, y a costa de lo que sea.
Han vuelto a ponerse en camino, pero andan todavía despacio, como queriendo tratar con el detenimiento que merece, el asunto del que están hablando; sin prisa, pensando bien la contestación. El silencio se hace largo, tanto que llegan a las cercanías de la montaña y se disponen a subir de la misma y particular manera que solían hacerlo siempre.
__Tú a la tuya y yo a la mía.
Y así, mientras Bonifasi llega a la cota máxima del Alt de Guisot, Montañerico alcanza también la que, tiempo atrás, sus paisanos bautizasen como Pedro Payá, en honor al malogrado montañero eldense. Siempre lo hacían así, para luego encontrarse a mitad de camino entre ambas y sentarse para almorzar. Las cotas están tan próximas entre sí que no tardan más de un minuto en reunirse de nuevo. El de Petrer retoma entonces la conversación que llevaban antes de la separación.
__No estaría mal que el mundo montañero recuperase la dirección de su destino, ahora dejada en manos mercantilistas, y diera un golpe en la mesa de la ética mundial deportiva __se fue animando __Tú sabes lo que significaría devolver a este deporte su más preciado orgullo, ahora perdido __y exclamó a modo de titular periodístico__ ¡Vuelve el deporte en el que todos ganan!
Ambos ríen la ocurrencia del de Petrer y quedan pensativos, mientras sus miradas buscan en los conocidos horizontes, la calma a sus acelerados corazones. Apretadas nubes cercan la vertiente norte del Cid dándole un majestuoso aspecto a su cima, que imita aquel triángulo de Keopps, la más alta pirámide de Guiza. Con tamaño ejemplo de grandeza, no tarda el petrerí en volver sobre el asunto, con una nueva ocurrencia.
__ ¡Mira! __dice, llamando la atención de su amigo__ Te imaginas que en esa carrera femenina por los catorce ochomiles, en la que ahora están inmersas una española, una italiana y una austriaca, decidieran ser las mujeres, quienes dieran una lección al mundo.
__ ¿Te refieres a Edurne Pasaban, la alpinista española?
__Sí, a Edurne, a Meroi, la italiana, y otra cuyo apellido no me atreveré a pronunciar, pero recuerdo bien su nombre de cuento de hadas, pues se llama Gerlinde.
__ ¿Y qué tendrían que hacer?
__Muy fácil, unirse las tres y llevar a cabo las ascensiones a las tres y cuatro cimas de más de ocho mil metros que les faltan.
__ ¡Ostras, Pedrín! ¡Eso sería un puntazo! Me las imagino llegando a la cumbre de un ocho mil juntas, y si me apuras cogidas de la mano para demostrarle al mundo, que éste, sigue siendo el único deporte donde todos ganan. ¡Qué bueno sería!
__Sí, reconozco que sería bonito, pero ya se encargarán las casas comerciales de que eso no ocurra.
__ ¿Tú crees que algún día será posible...?
Bonifasi ya no le contesta. No hace falta. Tampoco él espera una respuesta a su pregunta, que queda colgada; suspendida en el aire de nuestras montañas, en este mundo que ambos amigos aman desde aquellos tiempos, no tan lejanos, donde su deporte encerraba, además, la exclusiva rareza de dar la espalda a competiciones. Recordaban que todo empezó por pedir ayudas al mundo comercial, al de los objetivos por ventas, al del marketing... Casi suspirando Montañerico sentencia el momento con una frase antes de levantarse para iniciar el regreso.
__ ¡Si este mundo __y señaló al valle __no lo arregla la sensibilidad de la mujer, ya no lo arregla nadie!
Y no se refería exclusivamente al mundo de la montaña.

Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Los pequeños detalles

Publicado en petrermensual septiembre de 2008

A pesar de ser domingo nuestros personajes lejos de estar en lo alto de un cerro __siendo ese su natural__ se hallaban tranquilamente repanchingados sobre mullidas tumbonas, piernas al sol y al cobijo de amplia sombrilla, como manda el sentido común, por otra parte ausente en estas costas y riberas. El calor de agosto no es grato en nuestras montañas. No era tiempo de caminar y mejor estaban allí sentados viendo llegar las olas y pasar a las guapas mozas, entretenidos en su definición.
__ Un espill.
__ ¡Si que es bonica!
__ Un poc alta de creuera
__Insistió el de Petrer.
__ Una virguería de ojos como tramusos.
__ Y bon escuellé ____y añadió__ Aixo es perque se li han agarrat es alls.
__ ¡Che, tú, parem! ¿Vols mesclao?
__ Bonifasi seguía con su tema.
__ Tinc que dí pa mí que la milló diversió del mon son es dones.
__ ¿Ni mesclaico ni servesica?
__ El de Elda iba a lo suyo.
Pasaban así el tiempo muerto que para ellos significa el verano, alejados de las alturas y dedicados al solaz esparcimiento, donde dejar descansar el cuerpo al sol, pero sin excesos, tonifica a la par que te pone moreno. No es tiempo de acaloramientos ni de sufrir por sufrir, que al monte se va a gozar y a divertirse.
__ Qué calor Bonifasi. ¡Qué ganas tengo de ver llegar el invierno!
__ ¡Llegará! No te preocupes que llegará. Ahora mejor estamos aquí; a lo nuestro, descansar y mirar el paisaje. Ya lo dijo Daniel Esteve cuando le preguntaron qué hacer este verano en el monte. Dijo: No salir que hace mucho calor y hay peligro de incendio. El periodista que le preguntó tuvo que cambiar el tercio. ¡Qué debate te perdiste en la tertulia de Cuentacuentos!
__ Querrás decir Cuentamontes __Rectificó Montañerico.
__ Bueno pues eso. ¡La que te perdiste! Se habló de muchas cosas y como no, también de los pintamontes, esos que tens tú atravesat en la gola.
__ ¿Y qué se dijo?
__ Notó el de Petrer el interés del cagaldero y se explayó en el hecho, contando con todo lujo de detalles intervenciones y guirigáis, para acabar relatando, que estando unos a favor y otros en contra de que se pinten los senderos, se argumentó que así la gente no se perdía.
__ ¿Es que se pierde la gente en los Parques Naturales, donde se pinta lo menos posible?
__ No es tan sencillo Montañerico, pues hay quienes defienden el hecho, argumentando que es el menor de los males que nuestras montañas sufren.
__ Pero no has contestado a mi pregunta. Si no se pierde la gente en los grandes territorios de los Parques Nacionales ¿Por qué se van a perder aquí?
__ ¡Hombre Montañerico! No hay que ser tan extremista.

__ ¡Ya! O sea que pedir que se respeten nuestros senderos y tradiciones, lejos del bote y los nombres siderales es ser extremista, porque según tú ese es el menor de los males. Pues verás, podría decirte que la actual situación viene dada por el pasotismo de quienes tienen la obligación de velar por nuestro territorio. Aquí se piensa que porque lo auspicia la Diputación y la Federación está bien, pero nadie contesta por qué en los Parques Nacionales no se usa la brocha en exceso y aquí sí.
__ No te calientes, que te conozco
__ Pero el de Elda hizo caso omiso.
__ ¿Qué razón argumentan los que han hecho este estropicio? ¿Que así puede salir más gente al monte? ¿Qué harán luego en el mar, cuando algún chalado se le ocurra marcar con boyas un camino desde Santa Pola hasta Tabarca? ¿Les parecerá bien que les llamé SNM (Sendero Náutico Mediterráneo)? ¡Qué bien verdad! Así empezaremos también a joder el mar. Pues mira por donde, también ese sería, para el mar Mediterráneo el menos malo de sus males. ¿Te parece bien que lo hagamos? ¿Qué crees que dirían los marineros?...
Se hizo el silencio y al cabo continuó más calmado el de Elda.
__ Tal vez lo que no entiendan, es que son esos pequeños detalles los que rigen todo lo demás. Ya sé que es peor construir una urbanización y destruir un paisaje con el fuego. Ya sé que hace mucho mal la tala de árboles indiscriminada __ Que ésa es otra__ También sé que no siempre la administración puede actuar en terrenos particulares. Yo sé todo eso, pero también sé que si nos dejásemos de leyes absurdas y prohibiciones, y tomásemos de una vez la senda de la educación, se llegaría a la conclusión de que lo mejor es alejar lo más posible la intervención del hombre sobre la naturaleza, como ya se hace en otros países. Es así de sencillo. Si dejásemos bien grabado en la conciencia de todos cuál es el valor primero de todas nuestras actuaciones, llegaríamos a la conclusión del respeto al medio natural, pues ensuciándolo con un bote y un pincel, y decir luego que es lo menos malo, es justificar luego que convertir el monte en un área urbanizada es bueno para el monte, porque así puede ir más gente y eso ya está pasando. Así matamos el monte.
__ ¡Mira Bonifasi! Si tienes un familiar enfermo, te consolarías diciendo que es mejor que estar muerto… ¿A que no? ¿A que intentarías curar esa enfermedad?... Pues eso.
Pensativo quedó Bonifasi. Sabía bien lo que quería decir su amigo. El pasotismo es el peor mensaje; el conformismo es el que ha traído esto. El proceso es simple. Ni estudio, ni nada se ha puesto para dar soluciones. El buen político sabe que lo mejor para mantenerse en el cargo es contentar al ciudadano, y eso que es “democrático”, es también ridículo y absurdo. No les damos a nuestros hijos todo lo que nos piden, si sabemos que les puede perjudicar. Es la parte más absurda de la democracia mal entendida, puesto que el sistema daría por bueno quemar el monte entero, si la mayoría lo votase. Los hechos vienen dados por el llamado turismo de interior. Hemos quemado nuestras playas, hasta ver como el mundo comienza a buscar otros países menos esquilmados, y ahora quemaremos nuestros montes aun a costa de presentir que nos estamos auto expulsando del paraíso en el que vivimos, bajo el pretexto de que es el menor de los males. Montañerico habló de nuevo.
__ No creas que no sé que hemos sido los montañeros los primeros en vender nuestro mayor activo, sumándose al negocio del bote de pintura__¬¬ volvió a detener sus palabras, dudo y rectificó__ Bueno, realmente han sido aquellos que han traicionado al montañismo, cuando debieran haber ocupado su veteranía en transmitir las enseñanzas heredadas. Claro está, en el supuesto de que aquellos que se dieron al bote y otros negocios, hubieran sido alguna vez Montañeros (con mayúscula), ya que no conozco a ningún “pintamontes” que lo sea, por mucho historial que esgrima, para mayor vergüenza propia. Seguramente ellos también pensaron que era el menor de los males que al monte le puede ocurrir. Vino luego destrozar rutas de escalada, con cables y escaleras, o poner en las montañas papeleras. Una cosa va detrás de la otra, porque esos también serán el menos grave de los males, pero todos verán el poco respeto que se le tiene y pensarán que si a las montañas le convienen papeleras, pintadas, zonas de aparcamiento, barbacoas y otros signos civilizados, ¿por qué no aceras y caminos de asfalto? ¡Ajardinemos nuestras sendas con bonitos parterres de rosales y claveles!, hagamos como en Bateig rotondas distributivas de senderos enmarcados entre piedrecitas alegres. ¡Qué hermoso cuadro para nuestros descendientes! Lo malo es que ya es así y pronto llevaremos a nuestros nietos a comarcas más sensatas, a enseñarles lo natural, para contarles como lo perdimos en nuestros valles, bajo el pretexto de que era el menos malo de nuestros males.
En la terraza no cabía un alfiler, ni en la arena, ni tampoco junto al mar. Miró las atestadas papeleras y cerró los ojos para soñar con otras playas, virginales en lo natural, sin pinturas ni papeleras, ni chiringuitos playeros. Esos eran los pequeños detalles. ¡Todavía no le estaba prohibido soñar!

Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

¿Papeleras en el monte?

Publicado en petrermensual julio de 2008


Mucho agradecen nuestros amigos que salga antes el sol y alargue el día, pues madrugar ya se sabe, es virtud apreciada para el montañero previsor que se aventura en terreno desconocido, ya que disponer de tiempo extra es garantía de tranquilidad ante cualquier eventualidad que pudiera surgir. En realidad hoy no se habían levantado muy pronto, pero sí algo más que de costumbre.
Qué lejos quedan aquellos tiempos de juventud, cuando para subir al Puig Maigmó había que levantarse antes de las cinco de la mañana, si se quería regresar a tiempo de rondar a las mozas en el paseo dominical.
El automóvil ha facilitado tanto el acercamiento a las montañas, que ya no es necesario levantarse antes que el sol; al menos en nuestra zona.
__ ¡Buena costumbre aquella de madrugar, Bonifasi! Que nos tenía bien entrenados para mayores empresas.
__ Y que lo digas. ¡Menudas levantadas nos hemos pegado! Total para llegar hasta aquí, más o menos a esta misma hora.



El Maigmó

Eran las siete y media y acababan de alcanzar el collado de L’Eixau que separa las cumbres del Puig Maigmó y del Maigmonet. Naturalmente, antes habían tenido que llegar hasta el Balcón de Alicante en el Simca-1000 que dejaron aparcado en el lugar, por supuesto totalmente solitario a hora tan intempestiva. Desanduvieron el asfalto un trecho y en la curva más pronunciada tomaron la pista forestal que les llevó allí. En el camino carteles indicativos sobre la flora y la fauna y también, faltaría más, los prohibitivos que nunca faltan en esta España nuestra. En este caso se prohibe circular con vehículo por el monte.
__ ¡Cosa normal! Tarde se han dado cuenta de los destrozos que las ruedas causan en la montaña.
__ ¡Hombre Montañerico! También te vas a meter con los de las dos ruedas.
__ ¿Acaso me pongo yo a caminar por las carreteras o doy vueltas en un velódromo?, ¿Qué dirían de los montañeros que caminasen por las carreteras y que entrenasen en velódromos para ciclistas? Aquí lo que ocurre es que si un montañero dice esto, enseguida le dicen que quiere el monte para él sólo y eso no es así. ¡La montaña es de todos! Y precisamente por ello, todos tenemos la obligación de alterarla lo menos posible.
__ Entonces ¿qué propones para los amantes de la bicicleta?
__ Pues lo mismo que para todos. ¡Educación, respeto y sensibilidad! ¡Que a la montaña no se viene a correr! Y yo estoy seguro de que aquellos que vienen a pasear en bicicleta y tienen cuidado de no causar destrozos, no hacen ningún mal al medio ambiente; otra cosa son los que vienen a hacer carreras, saltos y demás piruetas y excentricidades, importándoles muy poco lo que le pase a la Naturaleza o incluso a cualquier paseante que tenga la desgracia de cruzarse en su alocada carrera.

Nada contestó el de Petrer, que entendía el razonamiento del amigo. El otro insistió:
__ ¿Cuando cambiará la administración, coacción por educación?
__ ¡Cuándo las ranas tengan pelo! ¡Mira!

El comentario lo había suscitado un cartel que por prohibir, prohibía en batería hasta cuatro situaciones: cortar flores, salirse del camino __hasta aquí vale__ y en el colmo de la incongruencia iconográfica montañera un monigote cruzado con un aspa, prohíbe bajar en rappel; absurdo cartel aquí, cuando para bajar primero tendrían que haber subido.
__ ¡Qué té que vore el nas pa corre!
__ Es lo de siempre __ dijo Bonifasi.
__ ¿A qué te refieres?
__ Que es lo de siempre. Que ya me gustaría a mi saber que aptitudes tienen quienes nos gobiernan, porque mira,¿ tú ves la cuarta recomendación del cartel de marras?
__ Sí y qué.
__ Tu ves normal que aquí en todo lo alto del collado de L’Eixau… Espera. __ Y sacó su altímetro que, aunque arcaico funcionaba a la perfección. Una vez consultado, retomó el asunto.
__ ¡Mira! __ Dijo señalándole el barómetro de precisión __ Mil ciento veinte metros. Repito, ¿Tú crees que es normal que a mil ciento veinte metros de altitud sobre el nivel del mar, en medio de un collado entre las montañas más altas de nuestra comarca y a muchos kilómetros de cualquier población, se ponga un cartel que diga que hay que usar las papeleras?

El de Elda no pudo contener la risa y ello animó a Bonifasi que siguió preguntando.
__ ¿Dónde habrán estudiado el técnico medioambiental y su jefe, y cuál es la experiencia en montaña, naturaleza o lo que coño estudien, para llegar a colocar una papelera en medio del monte? Es dos caven en el matex tall.
__ Son las consecuencias de haberse dedicado, simplemente a prohibir. Como por experiencia ya saben que a la gente tanta prohibición se la trae ya floja __ y añadió, dándole la razón al amigo.
__ ¡Che, com una manega de macoques!
__ ¡Hombre! Es que si cumpliéramos todas las normas absurdas, seríamos tan absurdos como quienes las propugnan. Al fin y al cabo, no tenemos la culpa de que exista tanto enchufado en la administración pasturán per es orellaes. Deberían saber que el tiempo de los “borregos” se acabó y la obligación primera del ciudadano, es luchar contra las normas y leyes absurdas e injustas.
__ Más les valdría que pusieran en práctica la ley primera de todas las leyes.

Sorprendido Bonifasi, miró a su amigo y le preguntó.
__ ¿Qué Ley es esa?
__ Que España es de los Españoles; pero de todos ¡Coño! No de unos cuantos. ¡Que ya está bien de tanto prohibir!
__ Con la Iglesia hemos topado Sancho__, apostilló el de Petrer.
__ Éstos son mucho peor que la Iglesia, hombre, adonde va a parar; pero muchísimo peor __ Y levantó la garrota apuntando al lejano horizonte antes de seguir con su argumentación__ Mira, al cura, antes por la sotana y ahora por el alzacuello, lo ves venir, pero estos se camuflan de hombres inteligentes y luego ya ves.
__ Ya ves ¿qué? __ No entendió el otro.
__ Pos que una canella sense fil no cus.
__ ¿Y qué quieres decir con eso?
__ ¡Pues leche! Que van y te colocan una papelera en medio el monte.

Era la norma más tonta jamás puesta en práctica. Cualquier niño educado en el montañismo sabe que hay que dejar la montaña como nos la hemos encontrado, de tal manera que nada quede tras nuestro paso por ella.
__ Es que una papelera da para mucho __ Y chistó los dedeos Bonifasi.
Los dos rieron la ocurrencia del de Petrer y emprendieron sin más la áspera subida que les habría de llevar hasta debajo de las paredes de la cara Norte del más alto picacho de la comarca. La singular pareja se iba a atrever, nada menos que, con el llamado “cable del Maigmó”.
__ Y si no esta otra chorrada del cablecico aquí. No u sé aón anirem a pará __ Apuntó Montañerico que ya había comenzado a trepar.
__ Al hora de escuellá. Intereses económicos, amigo. Los “putos” intereses económicos.
__ El gafarró te el cap ple de boriols o es va escagarritá __ Dijo refiriéndose al autor de aquella gilipollez.

. Las risas rebotaron por las laderas del Maigmonet y llegaron hasta el mismísimo Clot de les Manyes. Más lejanas, las Peñas Montesas y la enfilada cresta de La Foradá debieron recoger también aquel jolgorio de los amigos, que habían optado por reír ante los despropósitos del día. Si algo era cierto, es la falta de cultura; más lamentable en aquellos que debieran propugnarla.

Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Tabaries

Publicado en petrermensual junio de 2008

__ Mañana a calcetín__ Le había avisado Bonifasi, y era ésta la hora, ni muy temprana, ni muy tarde, cuando pateaban sobre el asfalto que bordea la Serra del Cavall. Después de varios días de lluvia persistente __cosa rara en esta zona__ luce un sol espléndido que invita a caminar. La tierra húmeda agradece la vida recibida y la devuelve en aromas naturales que sólo ella puede dar. Fue al pasar por la puerta de aquella mala idea, cuando el de Elda protestó:
__ ¡De la cantera no me hables Bonifasi!, que ya vengo caliente de casa y tiempo habrá de hacerlo cuando tenga mejor disposición y menos rabia.
__ ¡Nada te he dicho Montañerico!
__ Pero se te nota. Que cada vez que pasamos por aquí, veo cómo se te amorata la cara a causa de tanto destrozo sin futuro ni solución.

_Ninguno de los dos tenía hoy ganas de calentarse con tan insensato asunto ¿Para qué? ¡Si nadie hay que tenga interés en parar tamaño desatino! Luego todo será llorar por lo perdido y como siempre ocurre, saldrán bandos y banderas oportunistas a querer recoger dividendos políticos. Es cómo si ya estuviera pactado: Primero arrasamos todo lo que se pueda y luego a ponerse las medallas. __ ¡Es la justicia!__, dicen algunos y no, no es la justicia, sino todo lo contrario. Está de moda hablar de naturaleza, pero no hay fiscales con suficiente interés en acabar con los desmanes medioambientales, ni jueces que el interés necesario pongan. Al menos ambos así lo piensan.
Siguieron por la carretera faldeando la calcárea sierra y fue antes de llegar al Molí de la Reixa cuando vieron venir hacia ellos a otros dos montañeros, que sin mochila y paseando, caminaban en el sentido inverso. Les conocen bien, pues altos mandatarios son del deporte que los cuatro profesan.

__ ¡Che! Tonyina y Juan Vicente ¿aón anem?
__ ¡Home! Bonifasi y Montañerico ¿Y vosatros?
__ A les Fermoses
__ contestó Montañerico, un tanto extrañado de ver a los presidentes del Centre Excursionista de Petrer y al del Club Alpino Eldense juntos, tal vez por eso añadió:
__ ¡Otra pareja mixta! Bonifasi, ¡ves como no somos los únicos!

Todos rieron la ocurrencia del de Elda. Tonyina y Juan Vicente les contaron que andaban reunidos para organizar un acto literario y montañero próximo a organizar __ Cuentamontes__ les dijeron, y les animaron a escribir y contar sus experiencias en la montaña y, naturalmente, como corresponde a buenos montañeros, el mejor sitio para hablar es en su propio ambiente.

__ ¡Ya me acuerdo! ¡Bueno! Si nosotros contásemos todo lo que nos apetece sobre la montaña, no nos dejarían publicarlo. ¿Verdad Montañerico?
__ Ya puedes decirlo. ¿Y ya venís de regreso? __ Preguntó a los recién encontrados.
__ No, todavía no hemos ni hablado, pero con lo que ha llovido, voy a enseñarle a Juan Vicente una de las Tabaries de la Serra del Cavall.
__ ¿Eso qué es? __ preguntó Montañerico
__ Surgencias de agua __ Le aclaró Bonifasi a quién el término le era más familiar.
__ ¡Ya recuerdo! Lo vi en los mapas de Petrer, Tierra y Cielo. Son salidas de aguas subterráneas en la base de macizos de calizas, como es el caso de la Serra del Cavall.
__ ¿No los has visto nunca? __ preguntó Tonyina.
__ Pues no. Así que, si no os importa os acompañamos.

No hubo que subir mucho y al poco de recorrer el barranco allí estaba entre la maleza, la pared rocosa, y a escaso metro y medio un caño de agua abundante bajaba por la piedra hasta el suelo donde se perdía filtrada en el terreno.
¡Agua! ¡Qué gran riqueza! Mana abundante y cristalina y se pierde con la misma celeridad que el suelo alcanza. Un rato de charla al frescor del recoleto y frondoso lugar hará acortar la marcha programada, pero vale la pena apreciar estos pequeños regalos que la naturaleza nos da.
__ Alguna vez he visto salir mayor caudal __ comentó el presidente petrerense __ tanto que era un chorro a presión __ y cierto parece a juzgar por el orificio abierto en la roca.
__ No te acostarás sin saber una cosa más, cagaldero.
__ Y lo tuyo con la caza ¿Cómo va? __ preguntó a su vez Montañerico.
__ Mejor no hablar. El juicio sigue adelante.
__ Pues ya sabes que cuentas conmigo y con la gente bien nacida. Y añadió luego en el idioma del otro:
__ Pa que sapies que sempre estic en el puesto des homens.

 

Tonyina les dio las gracias y poco después se despidieron. Los presidentes a organizar el evento cultural y montañero y nuestros amigos a seguir su marcha. Fue Bonifasi el primero en hablar.

__ Parece ser que los cazadores quieren guerra.
__ Pues a por ellos. A fin de cuentas ellos lo hacen sólo por dinero, o es que no sabes el lío que unos y otros se traen, intentando conseguir un coto de caza mayor. ¡Aquí hay tomate Bonifasi! Donde menos te lo esperas saltará el buen samaritano que dará buenas razones medioambientales y por detrás, como siempre ocurre, pondrá la mano.
__ No es pot uno fiá.
__ ¡Pero cuánta mierda Recordons!
__ Por cierto ¿Sabes que hay nuevos presupuestos para arreglar senderos?
__ ¡Hombre me alegro! Sólo espero que se metan el bote de pintura en los… __ el otro le calló __ ¡Quieto parao, que te embalas!
__ ¿Qué te creías que iba a decir… huevos?
__ ¡Como si no te conociera!
__ Pues no, ¡Enterao! No iba a decir huevos.
__ ¿Ah no?
__ Pues no… iba a decir “Cojones”, que suena más grande, a ver si alguien se entera del mal que está haciendo. Mira
__ le dijo llamando la atención del compañero __ Ya hemos hablado muchas veces de esto. Una indicación o señal al principio y al final de cada sendero y en los cruces con otras sendas sería suficiente y sin pintura como hacen en los parques, incluso en los de la Comunidad Valenciana. ¿Para qué ensuciar árboles o piedras con el dichoso bote, cada cien metros? ¿Por qué se gastan dinero en ensuciar el monte?, ¿Es que necesitan justificar los altos presupuestos?...
__ Ahora en Petrer hay una mujer en la gestión del medio ambiente__ Apuntó Bonifasi.
__ Pues no sabes cómo me alegro, es notorio que ellas tienen mayor sensibilidad. Espero por el bien de todos, que la apliquen también en esto, que se asesore bien, y ponga la personalidad necesaria, para enfrentarse a tanto desatino y tanto “cantamañanas interesado” que anda suelto.

El día es precioso; de esos que auguran una buena jornada. Uno ve caminar a estos ancianos pareceres y se pregunta a dónde irán estos románticos de la montaña, en medio de un mundo metalizado; Sonrío. Me ha parecido escuchar a Bonifasi:
__ ¡A mover las conciencias, de los bien nacidos y mejor intencionados! Que los “listos” y “aprovechados” ya van solos, movidos por su propio interés. ¡Despierta Montañero!, ¡Espabila ciudadano! que ¡Mosca té el guisao!

Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Un paseo por Ordesa

Publicado en petrermensual mayo de 2008


Debían quedarles rescoldos de otros tiempos de aventuras, pues sin pensarlo dos veces se montaron en el Simca-1000 y se metieron entre pecho y espalda los 650 kilómetros que les separaban del Valle de Ordesa, en el Pirineo aragonés.
__ ¿Te acuerdas cuando tardábamos un día entero en llegar? __ Le preguntó el del volante, llegando a Biescas.
__ No me voy acordar, si casi es lo que hemos tardado hoy en este trasto, y todavía no llegamos.
__ ¡Eh, sin insultar! Que mi coche es muy sensible y, si se mosquea, entonces sí que no llegamos. ¡No corras tanto! Hoy Biescas y mañana más. __ Concluyó el de Elda.
A la mañana siguiente, Torla les vio llegar muy temprano, pues eso sí que lo tienen estos “Vinalopenses”, madrugar sigue siendo la buena norma, para acometer con garantía cualquier excursión en la montaña; más todavía si ésta ha de desarrollarse en terreno de montaña media. En el pueblo han de tomar el bus que les lleve al Parque, ya que en época de mucha afluencia de turistas, se cierra el acceso a vehículos privados. Son los primeros en subir. La nieve adorna las fajas del Mondaruego, las de Pelay y del Gallinero, hermoseando el paisaje. Nada más bajar del autocar, el de Petrer volvió por la misma carretera que habían llegado.
__ ¿Dónde vas? __Preguntó el otro.
__Al Tozal, sígueme y calla, Cordons, pos sí que estém aviats __y ambos retrocedieron por el asfalto unos centenares de metros, hasta encontrar el camino que señalaba el Circo de la Carriata. El sendero enlaza vueltas y revueltas y se empina entre el exuberante bosque de hayas. Amenazaba nevar, pero el sol seguía brillando. Llevaban un buen rato caminando a paso lento, controlando la respiración, que es allí fresca y pura.
__ Fíjate que diferencia Bonifasi, ni una sola pintada hemos visto en la senda.
__ ¿Para qué? Responde el otro __ No hacen ninguna falta. Ya lo señala el cartel al inicio del sendero.
__ Pues eso digo yo. ¿Para qué nos pintan en nuestro Vinalopó dos brochazos, cada cien metros? ¿Se pensarán que somos lerdos y olvidamos las señales?
__ Más tonto es el que pinta, que pinta sin necesidad. Mira como aquí no se permite a los absurdos ensuciar el Parque
__ Deberían tomar nota nuestras autoridades municipales y castigar a los desaprensivos que parecen disfrutar con la brocha y el bote, al tiempo que insultan la inteligencia ajena.
__Sí; hay molta chen atrasá. __ Y siguieron caminando.
La senda continúa subiendo hasta llegar a la altura de la base del Tozal de Mayo, emblemática cima cuya primera escalada a la cara Sur tuvo lugar en 1957. Allí el sendero presenta, además de la posibilidad de acceder a la base del Tozal, continuar hasta el umbral del valle de Salarons y desde allí hasta los alejados pasos de la Brecha de Rolando, en la frontera con Francia o bien girar hacia la derecha buscando los barrerones de roca.
__ ¿Y ahora qué? __Preguntó el eldense intrigado.
__Ahora nos vamos hacia el Circo de Cotatuero por debajo del Gallinero__ Lo recordaba bien a pesar de los muchos años transcurridos, pues fue siendo joven la última vez que vino.
Dicho y hecho, acometieron sin prisa las últimas pendientes que habrían de llevarles bajo los altos farallones de roca. El sendero, de una belleza majestuosa bordea el gran contrafuerte en dirección al circo contiguo. Estaban solos. Allí no llegan los turistas que, como posesos, se van todos valle arriba en busca de las Gradas de Soaso y la cascada de Cola de Caballo; el reclamo publicitario del valle.
__ ¡Che quin memória tens Bonifasi! Pero afluxa el pas que estic espentolat.
__ ¿Qué tens, soñaguera?__ Montañerico prefirió no contestar.
Comenzó a nevar, pero el sol seguía brillando y el espectáculo no pudo ser mayor. Una manada de sarrios, trotó por las escarpaduras al sentir la presencia humana.
__ Estos sí que están aquí tranquilos __ Se apresuró a decir Bonifasi.
__ Cómo que éste es de verdad su territorio__ Lo dijo con intención y el otro entendió.
El sendero sigue su recorrido bajo las paredes del Gallinero, entre zonas rocosas y complicados vericuetos, y nunca vieron pintada alguna que guiase el camino. Al dar vistas al Circo de Cotatuero el deshielo magnificaba la cascada que se precipita cientos de metros al fondo del gran barranco.

__El montañismo es un arte que hay que aprender, como el de la navegación. ¿Acaso me meto yo solo en el mar, no siendo marinero, sin que éste me acompañe? ¡Pues eso! __Afirmó el de Elda.
__Eso es lo malo Montañerico, que siendo la gente ignorante de peligros, siguen la moda del turismo de interior, orquestada por comerciantes, y senderos patrocinados por la administración, en folletos a color que resaltan bellezas y poco o nada dicen sobre los riesgos
.

Ambos saben que es buena la valoración que hoy se hace de nuestras montañas, por parte del ciudadano, pero mala la gestión, que descansa más en la empresa privada que en las entidades montañeras; pues según parece, conviene olvidar que fueron las únicas que se ocuparon de la montaña antes de inventarse el politiqueado nombrecito de ecología que ha venido a servir más a los aspirantes a poltrona, que al medio ambiente.
Resulta curiosa la larga lista de denuncias sin resolver que existen en los juzgados contra los propios responsables del cuidado medioambiental. Ello causa que las leyes actuales tiendan a proteger más a quienes las dictan que a la propia naturaleza. Nadie se extraña, pues ocurre igual en hospitales y en todo aquello que pueda tener detrás alguna responsabilidad subsidiaria. Esta es la sociedad del miedo que hemos hecho.
__ ¡Como si los españoles no supiéramos ya aquello de “Hecha la Ley, hecha la trampa”!
__ Lo malo Bonifasi, es que ahora la Ley se está convirtiendo, ella misma, en una trampa donde se atrapa al débil ciudadano y se ocultan a los verdaderos culpables. Mira si no las multas absurdas por daños menores y la impunidad en la que quedan los grandes destrozos medioambientales.
__ ¿Qué quieres decir que la Ley es una mierda?
__ Según para quien. Seguro que a los promotores de la cantera de la Sierra del Caballo, la ley les parece bien __Paró de nevar, pero también el sol abandonó el valle.
__Es cierto que nunca nieva a gusto de todos, pero ¡ya está bien! de que el sol, alumbre sólo en beneficio de unos pocos__
No tardó Bonifasi en sentenciar aquella conversación.
__ Moraleja: La justicia que es lenta, no es justicia y beneficia siempre al infractor.

Frente a ellos, las Fajas de Pelay, se extendían hasta el fondo del valle de Ordesa. La Senda de los cazadores, mítica y preciosa, se dejaba ver a tramos, ganando altura hacia los pastos superiores. Caía la tarde cuando ambos regresaron al parque, dando por terminada una bella excursión y el propósito de pedir a nuestras autoridades, para nuestras tierras, el mismo respeto que existe en los Parques Nacionales. Al fin y al cabo, independientemente de su grandiosidad y su belleza, lo que importa es La Naturaleza. Si no la valoramos nosotros primero, nadie la respetará después.
Toc, toc, ¿Hay alguien ahí…?

Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

El “artículo treinta y tres”

Publicado en petrermensual abril de 2008


Venían discutiendo de política. En concreto, sobre la acabada campaña publicitaria para las elecciones y sus curiosos slogans: “Por el artículo 33”, “Porque tengo memoria” o “Siempre hace sol”. Argumentos, que ahora ya no lograban identificar con cada uno de los partidos que los esgrimieron y sin embargo para todos valían.
__ Estos políticos de hoy tienen mucha vista __ concluyó Bonifasi.
__ ¡Esta sí que es una buena vista!__ exclamó Montañerico al rebasar el Portell del Frare dando vistas al precioso valle de Catí.
__ ¡Y que lo digas!__ sentenció el otro, sentado en el asiento trasero del vehículo.
No es que el asiento delantero estuviera ocupado, simplemente al petrerí no le hacía gracia la manera de manejarse con el coche el otro, y pensaba que en esto de conducir, el “cagaldero” “se tira tot a la faxa”, hasta el punto de no explicarse, cómo podía conservar todavía intacto el Simca-1000, recuerdo de sus años menos maduros, por causa de su poca pericia al volante.
__ Voy mejor detrás, __ le había contestado invariablemente las tres primeras veces que el de Elda, le invitó a ser su co-piloto, así que consecuentemente nunca más se lo volvió a pedir, y el de Petrer se acostumbró de esta manera a viajar como un señorito con chófer.
No tardaron mucho en llegar al Xorret de Catí, donde dejaron aparcado el memorable coche y garrota en mano, emprendieron con paso lento el camino hacia el Portell de Catí, que cerraba el horizonte de su marcha. Fue Bonifasi el primero en apreciar el paisaje.
__Buen conocimiento, el que se ha tenido en este valle, frenando la especulación inmobiliaria que a buen seguro debe habérsele ocurrido a más de un desaprensivo.
__¡Y que lo digas!, aunque algún desliz, también se ha tenido __ lo dijo señalando la especie de pista de aterrizaje, recuerdo de una meta ciclista, consentida sin ninguna sensibilidad medioambiental, por quienes hacen las propias leyes, que castigan luego estos actos irresponsables; incluso de menor calado. Luego añadió:
__ ¡Mira Bonifasi! Esto es lo mismo que hacen cuando introducen por aquí, extrañas especies de animales, que pintan aquí, ¡lo mismico, lo mismico!, que una meta para una carrera ciclista.
El petrerí rió la salida de su amigo y como el otro notó reticencia en aceptar lo dicho, apostilló __ Una muchola Bonifasi. Una muchola com la tapaora del escusat.
Bonifasi volvió a reír y ambos siguieron caminando. La carretera se empinó y el repecho, al corto trecho, pesa. De cuando en cuando, bueno es detener el paso y echar la vista atrás a lo alto, que tampoco es malo si no se hace con exceso, calcular las propias fuerzas para ir dosificándolas sobre el terreno.
En una de esas paradas le dio de lleno a Bonifasi, el reflejo vítreo de aquello que ofendía al mismísimo paisaje, con su sola presencia.
__ ¡Y si no el bodrio aquél! __ dijo señalando el luminoso destello, que la amplia cristalera del refugio existente en la zona de acampada superior, rebotó para darle en la cara __ Está más fuera de lugar que un pez fuera del agua __ apostilló luego en su lengua materna __Pasturant per es orellaes.
__ No creo que nadie pueda creer que esa horrible construcción tiene algo que ver con la montaña o simplemente con nuestra zona; ¡Vamos que no me creo que semejante obra esté proyectada por un arquitecto que alguna vez estuviera en la montaña!__ convino el otro.
__ Desde luego más parecen los planos, bien aprovechados, de un mirador para un acantilado de la costa marítima, que una cabaña montañesa. Y si es eso lo que entiende nuestra administración como respeto medioambiental o sensibilidad paisajística, mejor harían en visitar al oftalmólogo o dedicarse al camping-playa.

__ ¡Es pá cagarse! O de risa o de pena; con el “Calatrava de los montes” y su “rára, rára, rára” habilidad mimética con el paisaje, ¡pero pá cagarse Bonifasi! Que ya no sé yo si me río por reírme o me río por no llorar.
__ Debe haber ido a Canadá a buscar su inspiración__ contestó con ironía el de Petrer.
__ Mejor dirás a Cá nada __ la risa, fruto de la opinión de ambos, resonó entre los pinares.
__ Anda vámonos a lo nuestro, mientras podamos, y dejemos que el tiempo ponga a cada cual en su lugar__ Bonifasi fue el primero en echar a andar, pero el otro le replicó de inmediato.
__ ¡Oye, oye! Si lo dices porque ya somos mayores, dilo por ti, que a mí todavía me queda cuerda para rato.
__ ¡Que no Montañerico!, que lo digo por la nula sensibilidad medioambiental ¡Cordons!, que de seguir así, dentro de poco dará igual salir al monte o quedarse en un parque. ¡Qué digo igual!, Al paso que vamos, imitaremos la naturaleza en la ciudad y el monte estará cada vez más urbanizado.
__ Visto así me ahorraré la gasolina del Simca-1000.
__ Pos mira, ¡Per dos quinsets, trompa y llensa! __ el de Elda, que no había entendido, llego sin embargo a la misma conclusión, cuando aseveró __ ¡Ganga completa!
Pasaron junto al área recreativa y cuando Bonifasi quiso volver a hablar, Montañerico simplemente le chistó.
__ ¡Chitón! Que de esto, que también tiene guasa, ya hablaremos. Ahora el Despenyador nos espera.
__ Tienes razón ¡Lo primero es lo primero!
Bonifasi echó una última mirada al mamotreto puesto allí, por no sabía qué absurda voluntad. Sabía del cinismo político y recordó que en la cima del poder”Siempre hace sol” para casar intereses de escaso raciocinio, dudosa necesidad y nulo gusto: o sea: “por el artículo treinta y tres”. Que luego pagamos y sufrimos todos y que nadie se atreverá a poner en tela de juicio. No le dijo nada a su amigo. Ya habría ocasión para hacerlo y argumentarlo otro día __ “Porque tengo memoria”__ Pensó. Y yo también.

Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

¡Fuenteovejuna, y a por ellos!

Publicado en petrermensual marzo de 2008

El sol con sus primeros rayos, anaranjeaba las paredes menos conocidas de nuestra emblemática montaña, cuando los amigos alcanzaron el Pou del Bitxo. La barrera caliza del Cid parecía rebotar el calor del astro para calentar la fría mañana. Inmerso en aquel ambiente, era inevitable para Bonifasi, tan implicado en el tema, no hablar de la ya famosa batida de arruís en aquella montaña.

___Males coses son es coses que no es fan be dende un prinsipi. Després tot son carabasinaes y no saques res en blanc
___ Ciertamente___ dijo Montañerico___ es una la falta de sentido común y de respeto, de los inoperantes que siguen plegándose a los caprichos de los escopeteros, ajenos a los sentimientos del pueblo, en un claro desprecio a la mayoría.
___ Y sense tró ni só___ Bonifasi quedó un momento pensativo. Luego preguntó___ ¿Y ahora?... ¿Qué le van ha hacer a Vicente Verdú?, ¿Le van a meter en la cárcel, o qué? ___ Estaba preocupado por el presidente del Centro Excursionista de Petrer. Montañerico rebotó mientras caminaba como si tuviera un resorte en el culo.
___ ¡Pues sólo faltaba eso! Aunque ya veremos que sentencia el Juez, porque a estas alturas de la película, donde los verdaderos ladrones van en mercedes y libres, por el sólo hecho de tener dinero, y los pobres que roban gallinas y no tienen para pagar fianzas están en la cárcel, no las tengo todas conmigo___ Se calló un momento y luego preguntó___ ¿Hasta cuándo dejarán aprovecharse de esta democracia, a según que, ricos, pillos y poderosos?
___ ¡Oye, oye! ¿Qué eres, el Gandhi de la montaña tú ahora o qué?
___Pues mira, eso es lo que teníamos que hacer. La próxima vez que alguien haga una batida por aquí vendremos todo el pueblo en plan pacífico a ver si de una vez se enteran.
___Tú no animes al personal que luego ya ves, la justicia por qué chorradas actúa.
___Pues opino que hay que reventar el sistema ridículo y arcaico que tenemos, y que brille la, tan cacareada por todos, soberanía. ¡Hay quien opina que hay que insultar a quienes matan y se creen con derecho a hacerlo y que pongan cien mil denuncias o se vayan a la mismísima mierda, que dijo el recordado actor! Yo no se lo que dijo Vicente, pero me cago en tó el que mate por matar. ¡Por si vale!
Bonifasi miró a su amigo que se había estado calentando a medida que se iba cargando de razones. Ya andaba aspaventando con las manos y la garrota volaba del cielo al suelo, cada vez con más energía.
Tras un rato sin hablar, ensimismado en sus propios pensamientos, añadió mirando a Bonifasi:
___ Axió tu dic a tú perque hay confianza.
___No te conozco Montañerico. Me das hasta miedo.
___Eso es lo que dice el bueno de Vicente Verdú, que uno es pacífico hasta que le tocan a uno los cataplines, y encima van y te denuncian. ¡Que es ya, pá cagarse tú! Hubo quien le dijo: ¡Visent, si soc yo, l`endiñe una garrotá, pá que denunsié con sustansia! Y si hubiera justicia, cuando fueron a poner la denuncia les tenían que haber detenido a ellos, pero como hay dinero de licencias por medio, ¡Ya estamos con el borrico en las coles! ¿Te imaginas la escena?
Se paró Montañerico para mejor representar el papel entre denunciantes y policías:
___ ¡Buenas, que venía a denunciar al pueblo soberano porque no me dejan matar!, bueno, al pueblo soberano no, que son muchos, denuncie usted a unos cuantos pá que se acojonen. Y va el policía y le dice: tiene usted razón, tó sellao y en regla pa ir matando a tó lo que se menea por el monte.
¡Los Demonios me llevan! Mira, es como si un pirómano fuese a denunciar que no le dejan quemar el monte, teniendo el soplete en regla. Los resultados son parecidos pues a estas alturas de la situación medioambiental, los dos atentan contra la naturaleza. Si en el segundo caso la policía hubiera detenido al pirómano. ¿Por qué no detienen al cazador insensato? Y que nadie me venga con eso de ”con la ley en la mano” que me cago en su ley absurda. ¿Por qué no los detienen por haber alterado la paz de todo un pueblo?, ¡coño!
___ ¡Pues algo habrá que hacer, aunque yo espero que retiren la denuncia!
___ No temas. Lo harán por la cuenta que les tiene, y lo malo es que así, esto, no se solucionará nunca.
___ ¡No te entiendo! ¿Entonces qué propones?___ inquirió Bonifasi.
___Pues que vayamos a por todas. ¡Todos a una, y a por ellos! Acabemos de una vez con tanta insensatez. Quieren que respetemos el medio ambiente, mientras ellos lo venden y lo compran por dinero. ¡A por ellos, hombre! ¡A la mierda, que dijo aquél, con toda la gente inepta e insensible. ¡A la mierda con todos los que maten por placer y con los que les sostienen y defienden! ¡Quieren lucha judicial, pues a por ellos! Pero de verdad y de una vez por todas. ¡Ni leyes ni poyas en vinagre!, Que dijo el otro, ¡Justicia contra las leyes injustas!, ¡Justicia contra los matarifes! Justicia de una puñetera vez para el pueblo cansado de clamar que ya está harto de tanto lagarto que piensa que todo el monte es su orégano.
___ ¡Joder como está el patio, Montañerico! ___ Bonifasi lo dijo para tranquilizar al amigo que se había vuelto a parar, jadeante por el doble esfuerzo de caminar y hablar tan airadamente. Aquel más calmado dijo.
___ Oye sabes que no he dicho ninguna chorrada, a pesar del cabreo y tantos tacos y palabrotas feas.
___ ¿Qué quieres decir?
___Pues que eso es lo que hay que hacer. Dejar que siga la denuncia y si la quitan, denunciarles a ellos y llegar de una vez hasta el fondo. Seriamente propongo a mis gobernantes que no cejen en su empeño hasta tirar del monte a todos estos indeseables. Que sepan que se acabó lo que se daba. Hay que ponerlos en el siglo XXI y si para ello hay que cambiar las leyes, se cambian y si no quieren cambiar las leyes, se cambian los políticos que las legislan. Que ya va siendo hora de que el pueblo soberano se ponga en pie de urnas para velar por el mundo que queremos dejarles a nuestros hijos.
Apenas faltaban unos metros para llegar a la cima de los Chaparrales. La edad no perdona y es cierto que uno se cansa cada día más. Lo pensó y en ese momento Montañerico apostilló en voz alta ___ ¡pero no sólo físicamente, también estoy cansado de mantener durante toda mi vida un talante formal, para que se le rían a uno en las mismísimas barbas, los de siempre. ¡Recordons!
Sorprendido, Bonifasi le miró mientras descargaba su mochila sobre el suelo de la cima. El otro le imitó y sacó de la suya una rechoncha bota de buen vino y la ofreció al amigo. Bebió luego él un primer trago y para el segundo, se volvió hacia Petrer, que despertaba recostado al fondo de las amplias laderas, y levantando en alto el abultado pellejo, lanzó su particular brindis.
___ ¡A por ellos Vicente y la compaña. Petrer y toda la gente de paz están con vosotros! ___ Bonifasi imitó el gesto con la cantimplora y apostilló:
___ ¡Es més sert que mos tenim que morí!
En aquel momento, un clamor llegó hasta ellos desde la ciudad. Por un instante creyeron tener el apoyo popular. Luego advirtieron que lo que había gritado el pueblo soberano había sido ¡Gooool! Y fue un verdadero desencanto. Seguirán haciendo falta héroes como Vicente y los demás, pero la razón brillará algún día. ¡Los defensores de la muerte no pueden ganar! El ciudadano ha empezado a hablar.

Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

Caxeta y San Bonifasi

Publicado en petrermensual febrero de 2008

No, no es que el mayordomo de San Bonifacio y también pregonero de las fiestas de Moros y Cristianos, sea montañero, cosa que bien podría tratándose de tan irrepetible personaje. Vamos que ni Bonifasi ni Montañerico se hubieran asombrado lo más mínimo de haberse encontrado con Caxeta en lo alto de las Peñas Montesas. Bien sabían ambos de la destreza y carácter del petrerí.
___ Li conta es pels a una rabosa ___ afirmaba Bonifasi, quien bien le conoce, mientras recuperaba el resuello antes de acometer la última subida a la cumbre de la montaña.
___ ¡No será para tanto!___ Montañerico lo dijo por seguir la entusiasta conversación que sobre el amigo común, venían trayendo durante toda la senda y de paso aprovechar para tomarse, él también, un respiro, y añadió:
___ ¿Tu sabes la pasá aquella de San Bonoifasí, cuando pintaron la ermita?
___ ¡Arrea tu, aixó es una mentirola!
___ De mentirola nada, que lo sé de buena tinta. Que a mí me lo confirmó Antonio, el dueño del bar donde se produjo el acontecimiento.
___ ¿Pero de qué bar hablas, si fue una anciana y en la misma ermita?
___ ¿Qué anciana, ni que ocho cuartos? ___ Era evidente que no hablaban de la misma cosa.
___ ¡Espera un momento! ___ dijo Bonifasi volviendo a detener la marcha. Ambos se sentaron en una roca de medianas proporciones, junto a la senda, justo debajo de la cima y al resguardo del poco viento, que aunque no muy frío, resultaba desapacible. Bonifasi contó allí su versión de la historia:
___ A mí me contaron que un día, cuando estaban remozando la ermita de San Bonifasi y encontrándose ésta patas arriba para pintar las paredes, de buena mañana llegó una anciana a la ermita. Caxeta la vio nada más entrar:
___ ¿Aón va señora?
___ A rezarle al Santo ___ contestó la mujer con total naturalidad
___ Pues hoy no va ha poder ser.
___ ¿Com que no? ___ Se extrañó la mujer.
___ Porque el Santo está durmiendo.
___ Com que está dormin ___ inquirió la recién llegada.
___ Si señora ___ y añadió___ Véalo usted misma.
___ ¡Mare de Deu del señó! ___Exclamó la anciana al ver al santo tumbado en el suelo y tapado con una sábana, al que sólo se le podía ver la cara, a causa de la espada. La mujer se santiguó tres veces y salió de la ermita sin despedirse.
Por la cara de asombro y las leves sonrisas de Montañerico, supo Bonifasi que aquella no era la historia a la que se refería su amigo y éste se lo dijo.
___ Eso no es lo que yo sabía, pero sigamos y arriba te lo cuento tranquilamente.
La mañana es estupenda. El cielo claro y limpio deja en el ambiente el bienestar de un sol que calienta y vence el frescor que en las zonas de sombra enfrían el paraje. Se está muy bien allí.
___ ¡Quina maravilla! ___ Exclamó Bonifasi en voz alta. Montañerico asintió con la cabeza y ambos se recostaron sobre las rocas en el estrecho espacio de la aérea cumbre. El silencio no fue ni largo ni corto, simplemente el necesario para retomar el pulso, dejando vagar el pensamiento embelesado, que rebota entre los relieves naturales de la cara norte del Cid, y cierra desde allí su horizonte más próximo. Fue Montañerico quien retomó la interrumpida conversación.



La Cara Norte del Cid

A mí me contaron que, preocupado porque la imagen sufriera algún desperfecto o mancha, durante aquella restauración de la ermita, Caxeta bajó a la parroquia y explicándole al cura cuál era el problema, le propuso que se quedase el Santo en el templo durante unos días, hasta que acabasen de pintar y acondicionar la ermita, a lo que el otro preguntó:
___ ¿Y el Santo cómo lo bajamos, en procesión o qué? ___ Era evidente que el párroco estaba preocupado ante la posibilidad de tener que organizar una romería para el traslado de la imagen.
___ No, axina pegen més voltes que una mula en la almasara ___ y le pidió al cura que no se preocupase, que eso lo tenía arreglado:
___Yo li porte al Sant en una trangolá___ y se fue tan tranquilo, seguro de cómo resolver el problema del traslado.
A la mañana siguiente subió con el todo terreno a la ermita, levantó el cristal de la puerta trasera del vehículo y metió a San Bonifacio en el coche como si fuera sentado en los asientos traseros. La espada sobresalía de las dimensiones del vehículo y como manda el reglamento de tráfico le ató un pañuelo rojo en la punta y aprovechando el amanecer, trasladó con mucho mimo y cuidado, la venerada imagen hasta la iglesia parroquial.
___ ¿Y qué? ___ interrumpió Bonifasi, que no le encontraba tanta gracia al relato.
___ No, si lo gracioso vino después. Espera y verás___ Bebió un sorbo de agua de su cantimplora y continuó el interrumpido relato
Cuenta el propio Caxeta que más tarde, se encontraba tomándose un cafelet en un conocido bar de Petrer cuando entró un vecino al establecimiento y después de apalancarse en la barra y pedirle el consabido carajillo le dijo al barman.
___ Ché Antonio, ponme también un ponchecito que estoy preocupao. ¿A que no sabes a quién he visto esta mañana irse del pueblo?, ¡No te lo vas a creer!
___ ¿A quién? ___ Preguntó el de la barra, más por cortesía que por interés.
___Al mismísimo San Bonifasí montado en un Patrol, tú.___ Se hizo un breve silencio en todo el local y como el otro ponía cara de incredulidad, añadió___ ¡Que sí Antonio, que estaba dejando su ermita!___ el otro con rostro serio y evidentes muestras de preocupación se dirigió al cliente:
___ Mira Pepe, como no dejes de beber tan temprano acabarás mal___ luego añadió___ y ahora no te pongo el ponche, ¡Cordóns!
Caxeta se levantó del taburete y antes de despedirse, me contó el dueño que dijo:
___ Cóbrate Antonio. Me voy a trabajar, que hoy está la gente muy rara.
Bonifasi no pudo evitar la risa, imaginándose al bueno de Caxeta, que sin inmutarse abandonaba el local tranquilamente, como si no fuera con él la cosa. Cuando se calmó le preguntó a Montañerico:
___ ¿Tu sabes que diría Caxeta si estuviese aquí con nosotros?
___ ¿Qué? ___Preguntó intrigado el amigo.
___ Diría que el camp es tamé un poble gran sense carrés, en el qui no tropeses en es cantóns ni cau el aiua del calaneres___ Montañerico rió la ocurrencia. También él, le imaginó defendiendo esa teoría.
Rabosa devolvía los ecos de abiertas carcajadas que, en la mañana quieta, resonaron por las vecinas sierras. Quienes fortuitamente les escuchasen pensarían que se trataba de gentes que se lo estaban pasando bien y es verdad. Nada hay mejor que un buen amigo, una alegre conversación y un día claro en la montaña.


Leunám Tresma


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos


“Leer, y también escribir”

Publicado en petrermensual enero de 2008

No. No venían del monte, lugar que hubiera sido lo normal para tan buenos andarines. Esa noche el objeto de la conversación entre Bonifasi y Montañerico era un tema literario; aunque, también montañero.
Salían de la presentación de un libro; eso sí; de un libro montañero; ¡Faltaría más! De no haber sido así, no hubieran coincidido en lo literario sin más. Ni parecidos son, aunque los mejores compañeros sean, y como siempre, su discusión sin acaloramiento, se centró en el último acontecimiento.
Portada del libro, El Hombre y la Montaña


___ ¡Te lo dije Montañerico! ___ sentenció Bonifasi ___ ¡Ya llegaron los días de cultura montañera!
___ No exageres que tampoco es para tanto.
___ Ni que no. ¿Que cuándo has visto tú, tanta literatura montañera local, en un mismo año?
___Y eso que quiere decir que ahora somos más cultos.
___Pues claro que sí. Tú cuenta, cuenta… el libro del 50 aniversario del Centro Excursionista de Elda, el del 50 aniversario, del Centro de Petrer, la reedición de la guía de escaladas de Alicante y ahora este libro de Daniel Esteve, y por si fuera poco, a partir de ahora también vamos a escribir.
___ ¿A escribir, quién?
___ ¡Quien sea. Es un decir!
___ Lo dices por el certamen literario del Cuentacuentos ese.
___ ¡Cuentamontes!, Montañerico ___ le interrumpe bonifasi ___ ¡Que estás mayor y ya chocheas!
___ ¿Qué estoy qué? ___Y como el otro en lugar de contestar rió su propia gracia, Montañerico añadió ___ per si acás, tú també
___ ¡Colló! ¿Ara me parles en valensiá?
___ Y en chino mandarín, si fora menester.
___ ¡Mos ha fotut el cagaldero del collons ___ fue de nuevo Bonifasi quien retomó el asunto que le interesaba.
___ ¡Pues mira! Yo sí que voy a escribir un cuento.
___ ¿Tú un cuento… y de qué?
___ Pues de qué va a ser, de montaña., para eso se llama “Cuentamontes”
___ Tú estás mal Bonifasi. ¿Cuándo has escrito tú algo?
___ ¿Qué quieres decir… que no se escribir…?
___ Hombre escribir sí que sabes, pero para llenar un libro no. A ver si te crees que eso es fácil.
___ Bueno, pero tampoco es un libro, son seis o siete páginas nada más. Sólo hay que encontrar una buena historia y contarla.
___ ¿Y qué historia vas a contar tú?
___ Y yo que sé, pues por ejemplo la de tener que aguantar a un cagaldero cada semana en el monte. Aunque eso más que un cuento, parecería una tragedia.
___ ¡Mira éste!, o yo a un petrolanco ___ respondió el otro.
Siguieron caminando tranquilamente, cada cual absorto en sus propios pensamientos. Quien sabe si buscando una buena idea para contar. A Montañerico le vinieron a la mente las palabras del autor de libro cuando, durante la presentación, se refirió al geógrafo Antonio Cavanilles y se lo recordó a Bonifasi.
___ Me ha gustado lo del Antonio Cavanilles ése.
___ ¡Hombre! Yo creo que el tal Maestre se ha excedido llamándole simple.
___ Pues yo estoy de acuerdo. Además, seguro que si viniese ahora a visitar la comarca, todavía encontraría algún otro “tonto del valle” que le contase que los de Elda y Petrer nos llevamos a matar, como escribió entonces.
___ Eso seguro.
___ ¡Pues entonces! ___Y añadió ___ parece mentira que fuese sacerdote, y con tan poca fe en la gente.
___ No sé, no sé.
___ ¿Cómo que no sé? ¡Míranos a nosotros mismos!
___ Hombre en nosotros es diferente.
___ ¿Diferente por qué?
___ Pues porque somos montañeros, y eso es un plus.
La risa resonó entre las desiertas calles en la tardía hora. Ser montañeros era un plus, pero también ocurría entre festeros o comerciantes, o simplemente amigos; familiares y vecinos, y cada vez más frecuentemente. El tal Cavanilles, tan afamado y relumbrón para la ciencia, debió ser bastante simple en lo humano y además poco afortunado en sus tropiezos con las gentes de este valle. Efectivamente debió de dar con “el tonto del valle” o el anticuado purista; que también los hay a ambos lados de la acequia que delimita y separa a las dos ciudades, ese que no quiere hablar la lengua del contrario y manda a sus hijos a estudiar la del tal Shakespeare.
Un poco más adelante, se despidieron con un simple hasta mañana.
___ Fins demá Bonifasi.
___ Adiós Montañerico.
Como cada sábado, también mañana tenían fijada su salida al monte; no a uno determinado, sino a cualquier monte. El destino era lo de menos, el viaje, juntos, era lo importante.


Leunám Tresma





Bonifasi y Montañerico

 

Textos y relatos de Bonifasi y Montañerico, dos románticos del montañismo que nos van a ir contando sus encuentros, experiencias y demás aventuras vividas por las sendas de nuestras queridas montañas.

En esta primera entrega nos relatan un extraño encuentro con algún ser venido del espacio exterior, o no..., mejor será que juzguéis por vosotros mismos


Encuentro pe-erreuviano | Leer y también escribir | Caxeta y San Bonifasi | Fuente Ovejuna, y a por ellos | "El artículo treinta y tres" | Un paseo por Ordesa | Tabaries | ¿Papeleras en el monte? | Los pequeños detalles | Carrera ochomilista | Peor el remedio que la enfermedad | Siempre nos quedarán las montañas |
Feliz año nuevo a los malvados del mundo | En la montaña nos vemos | El pelotazo de las bombillicas | La escalerica de Bolón | Tiempos revueltos

“Encuentro Pe-erreuviano”

Publicado en Petrermensual, diciembre-2007

La mañana vulgar. Quiero decir que ni despejado, ni cubierto. Tampoco ni frío ni calor; ni viento ni calma: Un día de lo más normal. Nada en el ambiente delataba el otoñal momento. Por no parecer no parecía noviembre, claro que aquí, en el mediterráneo, tampoco la vegetación ofrece claras muestras del cambio de estación. La millor terreta del mon mostró su tiempo más común y Montañerico y Bonifasi pudieron lucir, todavía, su indumentaria estival; por otra parte, algo usual en días como aquél.

Les vino bien vestir de corto al envalentonarse la pendiente y perder su bondad el sendero, donde desgarra el suelo entre peñascos. Allí se cruzaron, mientras subían, a otro que sin mochila, más que bajar, corría.
No les agradan las gentes de cronómetro en mano, no aquí en la naturaleza y aunque entendían el porqué de semejante invento, nunca vieron bien que las carreras se unieran a la federación de montaña para romper una de las señas de identidad de un deporte que se mantuvo ajeno a competiciones. “Corredores de montaña” ¿Eso, qué era? Indudables atletas sí, y con mucho mérito, pero mal ubicados en el entorno sensible de los “sin reloj”, mejor estarían situados en el atletismo, federación en la que al final, todos saben que acabarán, tras la lucha por la tajada de las licencias y el pírrico poder; una guerra que ya ha empezado.
Lo advirtió Montañerico, nada más sentir vendido su espíritu montañero, por quienes más hubieran debido salvaguardarlo. No fue la única traición. Vinieron también inventos de gabacho para romper las tradiciones de la toponimia local. Regular fue el pretexto de falsos ecologistas e ineptos legisladores, aficionados todos al bote de pintura. ¡Los tontos del bote!, que decía Bonifasi ó Pintamontes según Montañerico.
Ha sido tan catastrófico como si al más torpe de los montañeros le hubieran dejado trazar los pasillos para la navegación aérea o señalar derrotas de cabotaje en la mar. Así de claro lo supo y aunque se quejó, la evidencia del dinero aplastó el criterio común, pagando las falsas éticas de ídem montañeros, que aquí y allá siguen haciendo caja privada, inventando rutas de nomenclatura galáctica, en nombre del bien común.
Ya no es por delante, ahora también por detrás, les alcanzó en su mismo sendero, un cuarentón tardío-excursionista con pretensión de equivocado alpinista, pulcramente vestido con marca de cohete orbital, dos bastones telescópicos, ridícula mochila con sorbete y ritmo cardíaco al más puro cine negro de Stanley Kubrick. En la mano, folleto colorista de editorial oportunista, que abandonó el reciclado por el papel cuché plastificado a doble cara. Traía la suya desencajada. Suspiró y preguntó a Montañerico:
___ Oiga ¿es este el PR.V-6.5?
¡A quien le ha ido a preguntar, este incauto! ___Pensó Bonifasi.
___ ¿Acualo? ___ dijo Montañerico.
___ Es que quiero enlazar con el PR.V-6.7 para luego regresar por el PR.V- 33
___ ¿Es allí donde te espera la nave nodriza? ___Le inquirió Montañerico circunspecto, disimulando la guasa que le corría por el cuerpo.
___ ¿Qué…? ___ apenas balbucear pudo, sin entender.
___ Que vas perdido, ¿No? ___ aclaró Bonifasi.
___ Sí, es que como le digo, necesito saber si éste es el PR.V-6.5 o no.
___ Pues mira, depende. Verás. Si tú vienes desde el GR.V-7, con “G”, es una cosa. Incluso si me dices que vienes del PR.V-25, con “P”, tengo claro en ambos casos que no eres de aquí y vienes del sur de la comarca o del oeste, pero amigo mío si me dices que vienes del PR.V-35 y resulta que vives en el valle, la contestación es otra.
Si alguna vez tuviéramos que describir una cara de pasmo, esa era la del de los bastones, que sólo pudo señalar el horizonte y decir.
___ Yo… yo vengo de allí.
___ Ah vale, pues entonces escucha __ y aquél prestó toda su atención al viejo Montañerico. ___Toma nota: Si lo que pretendes es recorrer el PR.V-6.5 para luego regresar al punto intermedio de partida, donde se ramifican los PR.V-6.1, PR.V-6.2, también el PR.V-6.3 etc, etc., que para no cansar ya te adelanto que son muchos, eso, amigo mío es una cosa, pero si prefieres ir directo al punto de partida del PR.V-33 en el sentido inverso pues también, o sea que es lo mismo, y tranquilo que si no lo entiendes, pues yo tampoco, pero la cuestión es si sabes lo que quieres y dónde estás.
No cabía más perplejidad en la cara del cuarentón. Bonifasí para ayudar va y le pregunta:
__ ¿Que si llevas GPS, además del MP-TRES que te cuelga de la oreja?, Vamos ¿que si sabes dónde estamos ahora?
__ Exactamente, exactamente… No. ___ respondió el otro.
__ Y… ¿A dónde vas, tan preparado de bonito folletín y semejante jerga sideral?
__ Quiero ir al Parque de Daniel Esteve, y de allí queremos seguir hasta el Xorret de Catí.
__ Ya __ contestó Montañerico; y añadió __ pues llevas mal camino, sabes. Esta es la senda de la cova de Nadalet. Te pasaste en el cruce de la Casa de Herrero, justo antes de dar vistas a la de Rabossa Ahora tienes que subir hasta la cumbre de los Castellarets y desde allí bajar hasta Rabossa y retomar así el buen camino.
El otro dio las gracias y cuando ya se alejó lo suficiente Bonifasi increpó a Montañerico.
___ ¡Pero qué malo eres!, con lo fácil que era que hubiera bajado al cruce de sendas de ahí mismo en la Casa de Herrero y menuda “putada” hacerle subir hasta la cima de Castellarets para luego volver a bajar hasta Rabossa.
___ Aprender cuesta. Y para ello cualquier camino es bueno. Además qué te apuestas que cuando no vea las marcas “pintaburros” se vuelve. Ambos rieron y continuaron su lenta subida por la embarrancada senda. Al poco le vieron bajar con cara de extravío.
___ ¿Y ahora qué le decimos? Preguntó Bonifasi a su amigo.
___ A este lo mandamos a Alicante, a ver si espabila. Se lo merece por “pe-erreuviano”.
Como no era tan malo, finalmente Montañerico no cumplió lo dicho y explicó al extraviado, el rumbo correcto.
___Tal vez aprenda la lección y ya no necesite nunca las marcas “pintaburros” para que, los “pintamontes”, emigren a ensuciar los campos de la madre… Francia.
Bonifasi rió la ocurrencia de su amigo. La mañana era vulgar. Nada en el ambiente delataba el otoñal momento, y el día era de lo más normal.


Leunám Tresma

Juan Manuel Maestre | Daniel Esteve | Citas montañeras | Rutas de montaña | Cultura montañera | Certamen Literario "Cuentamontes"

amarguillo | Dahellos.com | Personajes eldenses | Diálogos con el papel | Senderismo en La Mancha | Carros de Fuego | Pies de gata

Volver a Textos | Subir | Compartir en FB